Capítulo 11

2167 Words

UN ORO OLÍMPICO O UNA CAJA DE PANDORA ADRIÁN —¿Entonces qué dijo ella?— Rubén se inclina hacia adelante sobre la encimera de la cocina, justo cuando mi ama de llaves, la señora Mattordi, sale de la habitación tras dejar dos tazas de café en la mesa. Dejo escapar un largo suspiro exasperado, el sonido cargado de molestia. —¿Hay alguna otra razón para tu presencia aquí tan temprano, o simplemente estás tan preocupado por mí, hermano? —No estoy preocupado por ti en absoluto.— Sonríe. —Estoy seguro de que has destrozado a ese imbécil, el ex de Zoe, y lo escupiste a los cinco minutos de que el video se hiciera viral. —Tu confianza en mí es inquietante, Rubén. Pero me sorprende que no tengas nada mejor que hacer que ver noticias de chismes. Eso solo hace que sonría más ampliamente. —Siem

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD