Dirigí mi mirada desinteresada hacia Emily, quien no había salido corriendo, es más hay frente a nosotros podía ver su bonito perfil, expresaba miedo e impresión por la tensión que había en el lugar. Sonreí en mi interior, porque el Jackson que estaba esperando que saliera a relucir, no volvería a hacerse presente durante un año o quién sabe hasta cuando. Más que mi mal comportamiento, tenía presente las palabras del Admad y estas requería que retomara el control del lugar si no quería retroceder la deuda que culminaría en unos meses. Nuevamente mi carácter necesitaba estar intacto, advertir a Antón, de lo que venía, porque por el simple hecho de ser mi amigo, salía salpicado con los acuerdos que hiciera a sus espaldas y quisiera o no, tendría que aplicarlos y enfrentarlos como el buen mac

