— ¡Soy una zorra Fer! Ayer casi beso a dos chicos diferentes ¡Lo peor es que ambos me gustan! — ¡Eres mi ídolo mujer, quiero ser tu! De inmediato la fulminé con la mirada. Me dejé caer a su lado mientras ella se encogía en hombros. —Solo disfrútalo mientras dure. — ¿Realmente sabes lo que me estás diciendo? Esto es una completa locura y ni siquiera puedo preguntarte qué debo hacer, en definitiva no es una opción quedarme con ambos. —Solo relájate un poco mujer, luego decidirás. —Estás preocupándote demasiado, en cualquiera de los casos alguno de los dos te fallará, entonces sabrás quien te merece... o puede que los dos lo hagan y no te quedes con ninguno de los dos. Tanto Fernanda como yo giramos rápidamente para encontrarnos con mi madre que al parecer había escuchado toda nuestr

