XXXV

1798 Words

Dominik lamió su labio inferior antes de morderlo y hacer que Alaia abriera su boca, aprovechó enseguida para introducir su húmeda lengua en su cavidad.  La respiración de ambos se hizo agitada y trabajosa mientras no paraban de tocarse.  Alaia finalmente sintió esas famosas mariposas de las que tanto había escuchado hablar cuando era más joven y casi jadeó con sorpresa.  ¿Quién diría que para decidir con quién quería estar solo tenía que hacer desnuda en los brazos de Dominik?  No quería que eso fuera un sueño y al despertar él ya no estuviera, así que se aferró a él fuertemente y lo besó con más fuerza.  Alaia estaba enloqueciendo con la masculinidad de Nik apretada en su vientre. Atrevida hizo un movimiento con su cuerpo y su pene entonces chocó suavemente con su entrada caliente. 

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD