MI ESTÚPIDO HERMANASTRO. Capítulo 29. El tiempo pasó tan rápido que ni nos dimos cuenta que era tardísimo. Ese día no fuimos a clases, teníamos que buscar una buena excusa. —No puedo creerlo, ya es muy tarde —miré el reloj. —Ni modo, tendrás que quedarte todo el día conmigo —me miró. —Eso suena perfecto —Le di un beso. Nos interrumpió el sonido del celular, que casualidad a él Mateo y a mí Katia, le di un beso y me fui a mi habitación. —Paola me tienes preocupada, ¿qué pasó contigo? ¿Por qué no llegaste a clases? ¿Estás bien? ¿Cómo sigues? —Calma, son muchas preguntas al tiempo, estoy bien, yo diría que de maravilla. No llegué a clases porque se nos pasó el tiempo, ayúdame con el profesor. —Aaaaah —escuché un grito —.¡Espera, calma! ¿Cómo es qué se les pasó el tiempo? ¿A quie

