El contrato

1495 Words
NISHA Ni antes ni después de la cena se habló de convertirme en la compañera de Sandro y Blake, así que decidí que, en lugar de esperar y esperar a que Sandro cambiara de opinión, lo confrontaría. Era fin de semana, lo que significaba que Sandro no tendría que ir a trabajar ese día. Pasé la mayor parte de la mañana ideando un plan sobre cómo enfrentarme a él. Tiene una forma de hacerte sentir incómodo con su mirada intimidante. Te mira con tanta intensidad que sientes que puede ver dentro de tu alma. Así que, si preparo un plan de antemano, tendré menos posibilidades de hacer el ridículo. Escribí un contrato utilizando una plantilla que encontré en Google con el portátil de Blake y lo imprimí. Hice tres copias y las guardé en una pequeña carpeta. Ni siquiera sé si esto va a funcionar, pero si él lo ve como una transacción comercial entre dos personas, bueno, tres, entonces tal vez finalmente empiece a tomarme más en serio. —¿Qué estás haciendo?—, preguntó Blake, estirando la mano para coger una de las carpetas que había en mi cama. Le aparté la mano de un golpe y negué con la cabeza. —Ay—, respondió, frotándose el dorso de la mano. —Lo siento, pero no quería que vieras lo que había dentro hasta que fuera el momento. —¿El momento para qué? Una pequeña sonrisa intrigante se dibujó en mi rostro, mientras Blake me miraba con una mezcla de confusión y curiosidad en los ojos. —Vas a tener que esperar hasta más tarde, esta noche. * La hora de la cena llegó muy rápido, lo que solo intensificó mi emoción porque significaba que nos estábamos acercando al momento. Apenas podía comer, estaba muy emocionada. Blake no dejaba de mirarme, tratando de averiguar qué estaba tramando. Ninguno de los dos me vio mucho hoy, ya que estaba muy ocupada tratando de asegurarme de que este plan fuera perfecto. Cuando todos terminaron de comer, les di las buenas noches a mis hermanas y a Tyla, antes de correr a mi habitación para cambiarme y ponerme el vestido que Tyla me había comprado con el poco dinero que me quedaba en la cartera de Blake. Cuando volví, tenía toda la atención de Blake y Sandro. Ambos tenían una mirada salvaje en los ojos que me hizo intentar, sin éxito, tragar el nudo de nervios que tenía en la garganta. Mantuve la cabeza alta mientras les indicaba a ambos que me acompañaran a la sala de conferencias de Sandro. Ambos me observaban atentamente mientras se ponían de pie y me seguían por el pasillo. Ninguno de los dos estaba seguro de por qué les había pedido que entraran en la sala de conferencias. Pero con este vestido n***o ajustado y los tacones de aguja que llevaba puestos, su atención era mía todo el tiempo que quisiera. —Por favor, tomen asiento—, les ordené, indicándoles que se sentaran en cualquiera de las sillas giratorias negras que rodeaban la mesa rectangular de cristal. Di una vuelta, entregándoles a cada uno una carpeta antes de sentarme a la cabecera de la mesa. —Dentro encontrarán un contrato. Depende de ustedes decidir si lo firman o no. Intento mantener mi voz tan autoritaria como la de Sandro, con la esperanza de parecer una auténtica mujer de negocios. Y para que no se den cuenta de lo nerviosa que estoy en este momento. Los observo con un dolor nervioso en el estómago, con la pierna izquierda cruzada sobre la otra, mientras espero su respuesta al contrato que les he presentado. —Parece legítimo—, comenta Blake, mirándome y guiñándome un ojo. Se ha dado cuenta de lo que estoy intentando hacer aquí. Ya sé que Blake quiere que sea su socia. Es a Sandro a quien estoy intentando convencer. —¿Alguna pregunta?—, pregunto, cuando Sandro termina de leer el contrato y levanta la vista para mirarme a los ojos. Sandro es el primero en hacer una pregunta. —¿Sabes lo que nos estás pidiendo? —Sí. Él arquea una ceja. —¿De verdad? Porque aquí dice que s3xualmente nos perteneces. Y que podemos hacer lo que queramos con tu cuerpo cuando queramos. Vale, quizá no lo pensé bien. Estoy dispuesta a hacer muchas cosas, pero no todas. Empiezo a perder la confianza. Pensaba que estaría preparada para cualquier pregunta que me hiciera Sandro. Pero supongo que me equivoqué. ¡M4ldita sea! Debería haber releído el contrato antes de imprimirlo. —Yo... yo... —¿Te gustaría negociar los términos y condiciones del contrato?—, pregunta Blake, salvándome de quedar completamente humillada delante de Sandro. —Sí, por favor. —De acuerdo. Bueno, tanto Sandro como yo estamos dispuestos a hacer prácticamente cualquier cosa, excepto entre nosotros. Así que solo tienes que decirnos con qué te sientes incómoda y negociaremos a partir de ahí—. Sonrió, lo que alivió un poco mi nerviosismo. Asentí con la cabeza, tragando saliva mientras juntaba mis manos temblorosas para evitar que se notara mi nerviosismo. —No me siento cómoda haciendo nada que me cause dolor. —¿Entonces los azotes están descartados?—, pregunta Blake. Me río, lo que me vale una mirada fulminante de Sandro. —Lo siento—, murmuro. —Los azotes están bien. Esto es tan vergonzoso. Quiero decir, toda esta situación era mucho más excitante en mi cabeza. Intento no reírme, pero ¿cómo se supone que hay que actuar en una situación como esta? Me están preguntando literalmente si me siento cómoda haciendo ciertos actos s3xuales. Me siento muy vulnerable en este momento, mientras que ellos dos no parecen ni un poco desconcertados. Pero, bueno, supongo que ya han hecho esto antes con otras mujeres. —¿Y la cera caliente de las velas? —No estoy segura de eso. —¿An4l? Me eché a reír, incapaz de contenerme. La forma en que Blake lo había dicho con tanta naturalidad. Y con cara seria, además. ¿De verdad esperaban que no me riera? —Esto ha sido una pérdida de tiempo—, le dijo Sandro a Blake. Cerró la carpeta y empezó a levantarse. —¡Espera!—. Se detuvo y metió una mano en el bolsillo de sus pantalones. Había perdido su atención y tenía que encontrar alguna forma de recuperarla. Así que hice algo que no solo fue lo más extraño y vergonzoso que he hecho nunca, sino algo que nunca pensé que me excitaría tanto como lo hizo. Y soy feminista. Pero, j0der, en ese momento no lo era. Recuperé su atención en cuanto me desabroché el vestido y lo dejé caer al suelo. El conjunto de lencería blanca de encaje que llevaba debajo quedó al descubierto ante sus ojos hambrientos. Tuve la suerte de tener todavía un sujetador y unas bragas decentes en mi maleta, porque de lo contrario esto habría tomado un rumbo completamente diferente. —¿Qué estás haciendo?—, preguntó Sandro, cada vez más impaciente. Una cosa que aprendí sobre Sandro es que lo que le excita es ser el jefe. Y eso tiene un lado dominante, le gusta tener el control, especialmente en el dormitorio. Normalmente no dejo que la gente me dé órdenes, pero quiero a Sandro. Y quiero a Blake. Así que estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para que sean míos. Me arrodillé, avergonzándome internamente de mí misma. No puedo creer que esté haciendo esto. No sé si reír, llorar o ambas cosas. Lo que me avergüenza aún más es que, en cierto modo, me gusta. —Seré una buena chica a partir de ahora, señor. Estoy tan j0didamente excitada ahora mismo. Sandro abrió mucho los ojos. Respiraba con dificultad y apretaba los puños hasta que sus nudillos se pusieron pálidos como la cera. Parecía que estaba tratando de contenerse, como cuando estábamos en su oficina y yo desobedecí descaradamente sus órdenes porque no me lo pidió amablemente. Como si no estuviera seguro de poder contenerse o detenerse si cedía. —J0der —gimió Blake en voz baja, acomodándose—. Te dije que era perfecta. Tragó saliva, y su nuez se movió arriba y abajo en su garganta. —Lo pensaré—, dijo finalmente antes de salir. Blake se acercó a mí y se agachó frente a mí. Se quitó la chaqueta del traje, me la envolvió alrededor y sonrió. —Creo que finalmente lo convenciste. —No va a tenerme de rodillas así todo el tiempo, ¿verdad? Porque me están empezando a doler las rodillas. Él se rió y yo sonreí. —No es el único dominante en esta casa. Estoy seguro de que podrías ponerlo de rodillas si realmente lo intentaras. —¿Estamos hablando del mismo Sandro Herrera? —Te sorprendería lo que una buena v4gina le hace a un hombre.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD