ELLIOT No podía creer la valentía y la desfachatez de Susan a presentarse en casa de mía madre, a una fiesta a la cual ni siquiera fue invitada y lo peor de todo, creyéndose con el derecho de hacer y deshacer. Por supuesto que las caras de todos los presentes no ocultaban sus verdaderos pensamientos, la incomodidad de Kat era bastante notable, pero fingió encontrarse bien, solo para que Matilde la pase bien y no note ningún problema entre los adultos. El colmo de los colmos fue cuando intentó chantajearme para llevarse a mi hija, de su fiesta, por supuesto que estallé, no quería revelar mi as bajo la manga, demasiado rápido; sin embargo, Susan no me dejo otra opción. Únicamente así, dejo de joder con llevarse a Matilde. Sé que no se quedaría con los brazos cruzados, no obstante, Kat no

