Injusticia 😔 Aitiana. Mi corazón empezó a latir como una maldita locomotora en mal estado. ¡Como era esto posible! —Déjeme ver —respondió El señor Xavier, tomando los documentos. Yo observaba en silencio, sintiendo cómo el aire en el almacén de medicamentos, se volvÃa más pesado con cada segundo. "¿Desaparecieron cajas?" Mi mente trataba de procesarlo, pero las palabras de Javier me sacaron del trance. —¿Qué me puedes decir sobre esto? —Se lo juro, señor, no sé nada de eso. —¿Con quién estás trabajando? —preguntó, su mirada clavada en mà como una daga. —No estoy trabajando con nadie. ¿Con quién voy a hacer esto? ¡No tengo tiempo para tocar lo ajeno! —¿Estás segura? —Estoy segura, señor. —Entonces, ¿cómo es posible que las cajas desaparecieran solas? No tienen pies ni alas. Esto

