La brisa hondea el vestido suelto de color blanco de la deslumbrante mujer. Ante los ojos del caballero frente a ella, es una especie de ilusión, la personificación de un ángel en la tierra. —Dimitri - el nombre de la persona que amó por tantos años sale de sus labios, sin poder identificar lo que causa en ella. —Sarah - dice, y él sí sabe qué siente al volver a verla. La ama, y eso nadie se lo podrá quitar. Las miradas de los exesposos se cruzan y todo a su alrededor se anquilosa. Por unos segundos, Dimitri olvida que Tatiana está a su lado. Toda su atención se encuentra en Sarah. Ella, a pesar de perderse entre los verdes ojos del caballero, su instinto de mujer la hace voltear a ver a la persona que está cerca de su ex. Él desvía su mirada hacia donde ve ella y dice: —Ella es mi…

