C2

2819 Words
Capítulo 2 Thiago. Mi nombre es Thiago Danvers soy un deportista desde que tengo uso de la razón amor el deporte y em encanta compartir esta pasión con mi padre y con la edad de 21 años soy selección en futbol o como lo quieran llamar, soy hijo único de Ryan Danvers y Samara Ruíz, aunque en lo personal me encuentro raro que una mujer tan hermosa como mi madre le haya gustado mi padre. En frente del mundo sólo somos una familia rica como las otras del montón y que nuestra fortuna se basa en una industria petrolera, en lo personal esa es la fachada que le gusta vender mi familia, ni siquiera sé cuándo mi padre fundo su propio imperio. Pero como ese no es el tema, en si mi vida no está caótica y no es muy emocionante que digamos, hace una semana que volví a mi país natal mi amada Inglaterra, extrañé los días lluviosos y el olor del té y el café que se sirve en las mañana. Estuve de gira con el equipo de fútbol la verdad ganamos y perdimos varios partidos lo normal pero lo bueno fue que regresamos a casa con trofeos con los cuales llené de orgullo a mi padre, aunque casi nunca les gusta mis amigos. Ahora estoy con Lucy en la piscina de la casa, ella por así decirlo es mi primer amor y fuimos la primera pareja s****l del otro, pero cuando me regreso a jugar ella simplemente me olvida como siempre, como si esperarme fuera un pecado para ella, como estos días han sido de pura celebración y de fiesta no tengo la necesidad de salir de la casa de la piscina, ya que mis amigos se están quedando en este lugar. Ese es mi templo, en el único lugar de la casa que puedo hacer lo que quiera sin necesidad de darles respuesta a nadie. - Joven Thiago, su padre lo mando a llamar, necesitan hablar algo urgente - me informa uno de los del personal y tomo mi copa de ron sin darle mente a lo que quera mi padre. Decido ir a ducharme en compañía de Lucy y aunque terminamos en la cama fue bueno entrar a la casa y me coloco algo un poco abrigado ya que no quiero que mi padre vea lo que me he estado haciendo en el cuerpo, aunque él me lo permite todo lo que quiera, pero sé que algunas de mis actitudes le fastidian. Camino por toda la casa, sólo con unos vaqueros ajustados y una polera negra mostrando todo mi cuerpo bien formado, me encanta la manera en que el deporte ha modificado mi cuerpo. - Disculpen, ¿mi padre se encuentra por aquí? -le sonrió a una de las chicas de la limpieza, las cuales se sonrojan solo porque les hablo, aunque me he tirado a más de una. - En su habitación joven Danvers - dice una chica de la del servicio y le regalo un simple beso en la mejilla para decir. - Gracias, eres muy amable hermosa - seguí mi camino hasta llegar a la puerta de la habitación. Toco la puerta con algo de nerviosismos esperando un pase de su parte para poder entrar a la estancia, veo a mi madre salir de ahí muy alegre como si algo bueno acabara de suceder. - Mama que celebramos, te ves algo hermosa el día de hoy - digo cuando se acerca y besa mi frente. - Sabes que me encanta estar con tu padre, pero ahora mismo solo por tu regreso mi pequeño bebé- comienza a bailar tomando mi mano para que la acompañe - me encantan tus nuevos tatuajes, ¿te has hecho más? Te ves más hermoso que tu padre, no le digas que dije eso - mira mi cuello para inspeccionar las locuras que he hecho en mi cuello- hijo te puedo terminar de llenar el pecho y la espalda, tengo unas ideas de como terminar de arruinar tu cuerpo, total eres totalmente mío y me encanta la manera en que expresas el arte que heredaste de mi – agrega con amor maternal en su voz, acaricia momentáneamente mi rostro feliz por lo que había creado con el amor de su vida. si como vieron mi madre es tatuadora siempre vivió de eso, antes de conocer a mi padre en las calles de España, fue amor a primera vista como ellos me contaron - algún día madre ahora necesito hablar con papá, el me mando a buscar - dicho esto entre a la estancia y veo a mi padre con la camisa desabotonada, ellos tuvieron un buen polvo o que, con razón mi madre estaba más que contenta, cuando salía de la habitación. - Hijo mío, es un gusto tenerte en casa, ya termino tu celebración en la piscina, ¿cuántos trofeos trajiste a casa? Es un gusto que me llenes de orgullo hijo mío - pregunta lleno de orgullo en su voz. - Solo nueves padre, queríamos tener más pero no todo lo que queremos sucede como lo hacemos - le respondo con el mismo orgullo. - Ese es mi hijo, aunque podía sobornar a algunos árbitros, pero es bueno que hagas tus cosas por ti -me abraza y observa con algo de desagrado mi cuello -disculpa campeón que te reciba así, es que tu madre es todo una fiera y me agarro desprevenido -musita picaron señalando un pequeño rojizo en su pecho. - Mucha información, no quería saber eso, me acabas de traumar -rio alejando mi cuerpo de él y este ríe con más ganas - ¿para qué me has llamado? – pregunte con algo de incomodidad. - Para ti no es mentira que soy un narcotraficante y que eres mi amado príncipe - dice dándole un trago a su Bourbon y me ofrece de lo que esta tomando - no es mentira que tú vas a heredar todo lo mío y quiero que te encargues de un negocio mío – propone dejándome su anillo. - Padre ese es tu negocio, tú eres el rey de la mafia inglesa, nunca seré tu príncipe, esa persona no seré yo, solo soy un futbolista, amo lo que hago, lo lamento, pero no estoy listo y no quiero estarlo y menos para heredar tus negocios - me muevo de un lado a otro y me comienzo a poner nervioso cuando me mira con esa mirada fría característica de su persona. - ¡Eres mi hijo y mi orgullo, heredaras mi legado!, naciste para esto – toma mi rostro con sus manos obligándome a recordar mi obligación con esta familia - eres igual a mí, aunque lo quieras negar te encanta ver la sangre correr, nadie conoce nuestros rostros y heredaras mi nombre, pero ya veo que tendré que matar a alguien muy preciado a ti para que comiences a hacerle caso a tu padre - se refiere a Lucy y yo puedo juro que esa amenaza se dirige a ella, sabe dónde atacarme. - Padre no quiero, ni seré igual a ti, ya hemos hablado del tema y madre sabe que no quiero ser igual a ti - dicho esto me trato de ir, pero toca mi hombro con molestia en su mirada. - He mandado a traer una chica para ti, quiero que sea tuya - me paro en seco al escuchar lo que me dice - es hermosa y sería una pena que la mate u otras cosas peores, la pobre es ciega y sus padres me deben una fortuna, dure muchos años buscándolos – ríe terminando su copa. - Mátala de una vez, ni siquiera la conozco y no me importa una extraña, pero a mí no me vas a mortificar, pienso regresar para entrenar para el siguiente partido - le ordeno con molestia en mi voz. - Si quieres que muera ve a matarla tú mismo, ya has matado y más de una vez; tu tarea es sencilla, solo disfruta de ella, su cuerpo es virgen y nadie la ha tocado, ya la he revisado, tómalo como un regalo por regresar - termina agregando y casi me caigo de la sorpresa, al saber que puedo hacer lo que quiera con su cuerpo, aunque no puedo negar que la idea de poseer un cuerpo totalmente virgen me está enloqueciendo, no puedo negar que soy igual a mi padre. - ¡Padre! no lo haré, por más tentadora que sea la idea, sabes que no dejo forzar nada y que ellas mismas caen por mis encantos -grito ya cabreado - no soy el hijo del que tanto presumes, no soy tu amado príncipe de la mafia, yo solo soy un futbolista que es independiente de tu dinero, sabes que ya no me mantengo con tu dinero – agrego queriendo escapar de esa habitación. - Eres lucifer, mi único hijo y mi amado asesino, vas a heredar todo mi imperio del crimen, total nadie conoce nuestro rostro - me toma en bazos - nadie conoce nuestras caras, somos invisibles a ese mundo y nadie conoce Lucifer y ni lo harán, mi abuelo fundó este imperio, mi padre lo solidifico y yo me encargue de borrar nuestros nombres del bajo mundo y tú te encargaras de disfrutar de todos los beneficios – agrega tocando mi cuello. - Solo por esta vez te hare caso, ¿la quiero ver padre? - caí donde mi padre me quería, pero quiero ver qué clase de chica es y ya no quiero ser el causante de otra muerte, ya que las pocas personas que he matado me atormentan a la hora de dormir. -Traigan la, porque mi amado hijo gozara con su cuerpo virgen, solo piensa que ella es una de esas putas que te llevaba para que te cogieras cuando eras más joven - llama por su teléfono y me dice una vez cuelga la llamada. - Padre siempre me tienes que recordar los malos momentos que pase en este lugar, por esa razón siempre me largo de esta casa - cuando dije eso me dio una bofetada, pero cuando vio lo que me hizo su cara cambio, ya que nunca me había puesto las manos encima. - Lo lamento hijo, sabes que te amo, pero nunca critiques mi trabajo y las decisiones que he tomado, algún dio aunque no lo quieras deberás tomar el mando de mi imperio - dice girándose para seguir tomando el contenido de su bebida. - Ya déjalo, ya nada de ti me interesa, solo tener sexo con esa chica y se podrá ir de aquí - agrego y este solo me riñe con la mirada como si ya no le importara lo que vaya a hacer. Fui hasta la mesa donde estaban unas grandes muestras de vinos de mi padre, busque entre todos un poco de tequila cuando lo encontré me serví un vaso y tome de este sin ningún pudor, ya que sentía una incomodad recorrer mi cuerpo, yo quise cambiar la manera en que soy, pero él quiere liberar al demonio que oculto dentro de mí. - Señor, la chica ya fue llevada a su habitación, está debidamente vestida con sus gustos y se encuentra depilada - informa el muchacho que se hace pasar por mí y solo agito mi mano para seguir bebiendo el contenido de la botella. - Suéltame cerdo, no me toquen - chilla y trata de golpear a quienes la agarran y giro mi vista para poder la belleza que me prometieron. No esta nada mal, pero se nota que es una menor de edad. - Enserio una menor de edad, mínimo soy un degenerado como ustedes ¡No la violare! Corran a decirle eso a su amo y no me gusta para nada este regalo - le digo más que enojado por este maldito regalo y agarro el vaso en el piso dando a relucir mi carácter violento - ves lo frágil y pura que se ve y si fuera mi madre dejarías que la violen -les pregunto a los presentes y todos niegan apenados. - Sabes que eso nunca le sucederá a mi amada Sam, primero deben matarme para tratar de tocar a tu madre- hace acto de presencia mi padre el cual se enoja por despreciar su regalo - y tú lo harás, pero con esta chica, eso es como estar con una ramera sin pagar y de paso cobrare la deuda que me deben sus padres - gruñe tomando el brazo de esta hasta lastimarla - déjenla y saquen a los amigos de mi hijo de mi casa, ninguno me cae bien, malditos idiotas, principalmente a Lucy y denle mis saludos a ella si este idiota no cumple con lo que pedí, sabes que puedo desaparecerla sin dejar un solo rastro – dice mostrando su macabra sonrisa. - Sus órdenes son deseos para mí – dicen los presentes y se larga dejándonos solos. - Eres la hija de un traidor, pero eres hermosa, tu padre me debe demasiado dinero y será algo bueno con lo que puede jugar mi hijo - dice mi padre mientras camina con ella hasta mi habitación y la deja encerrada en la misma. Observándola bien ella es de mi total agrado, ella es una chica un poco delgada de cabello n***o y ojos verdes pero blanquecidos por su estado, es sumamente hermosa me recuerda a mi madre en las fotos que he visto de ella. - ¡Cerdo! Déjame volver con mis padres - chilla captando mi atención y me acerco para tocar su cara, ya que seguí a mi padre hasta llegar a mi habitación. - Déjala ya- grito cuando veo que todavía la tenía agarrada del brazo y me miran, dándome una sonrisa de aprobación ya que me tiene donde me quería -yo no abusare de una chica ciega, ni de ninguna, sabes cómo tu mujer me crio, si quieres solo la mato y disfruto escuchando sus gritos de dolor - dicho esto la cargo en mi hombro como si fuera un saco de papas y camino con ella. - Por ello deseo que lo hagas y si no lo haces pondré a 10 de mis hombres a ello y dejare que veas como la destruyen uno por uno, si eres tú ella solo sufrirá una vez y no estará tan rota - grita y le cierro la puerta en la cara cuando termina su amenaza, dejo a la chica en mi cama para tocar mi cabeza con frustración. - Por favor, no me hagas nada, solo quiero volver a casa - solloza agarrando sus brazos y alejándose de mi toque como si me atrevería a forzarla. - Tranquila no te haré nada, solo te ayudare a salir de aquí, pero ahora vamos a durar un buen rato encerrados aquí, hasta que mi padre tenga que salir de casa - le digo y ella se relaja cuando le muestro - vayámonos de aquí cuando tengamos la oportunidad - le propongo y ella toca mi mano haciendo que una corriente eléctrica recorra mi cuerpo. - Una pregunta rápida, ¿cuántos lucifer existen? estoy algo confundida, han pasado cosas extrañas desde que me trajeron a este lugar -pregunta un poco más calmada. - Soy el único, el otro es un suplente, aunque ese nombre es una herencia de mis antepasados – tomo su cuerpo para cargarla y comenzar a caminar lejos de esa habitación, ya que soy más hábil a la hora de correr y estar bien hasta salir de la casa. - ¿Dime tu nombre? Quiero conocerte, aunque no te pueda ver -vuelve a preguntar de manera lenta y aferrándose a mi cuerpo. -Lucifer, solo me conocerás por ese nombre -respondo de manera baja y tranquila evitando que ella suba su voz ya que estoy tratando lo más que puedo por ayudarla. - El real, no puedo creer que tus padres te nombren de esa manera - susurra apenada y sin notarlo suelto una pequeña sonrisa. - Ese es el real o también puedes llamarme Keren – miento sin una pizca de descaro y bajo mi cuerpo para poder pasar por los grandes ventanales sin ser vistos por los guardias. - El mío es Elissa, es un placer saber tu nombre Keren - susurra y pienso que esta chica es especial, conociendo nuestra situación y no cierra la boca. - Quieres callarte, por favor, necesito que te calles para poder salir de aquí, no quieres escapar o que - le cierro la boca con ayuda de mi mano haciendo que choquemos con mi camioneta, cuando por fin acabamos de llegar – entra y abrocha tu cinturón - le quito el seguro al auto para abrirle la puerta - ¡Ahora! - le grito y esta reacciona alejándose de mi cuerpo, me apresuro a llegar a la puerta del conductor. Me subo a mi lugar y espero a que ella haga lo mismo, cuando se sube, enciendo el motor haciéndolo rugir y me pongo en marcha logrando salir del parqueo y casi atravesar la entrada, pero de la nada muchas personas de una vez nos rodean un escuadrón con sus armas, me hacen seña para que baje del vehículo, pero no hago caso y sé que mandaran a llamar a mi padre, si mi madre estuviera acá nada de esto estaría sucediendo. -¡¡¡Mierda!!! Dejen que nos larguemos, ya no quiero volver a estemaldito lugar - grito golpeando el volante ymi acompañante comienza a temblar por mi ataque de rabia.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD