C4

1969 Words
Capítulo 4 Elissa. Dolor eso es lo que sentí cuando lo tuve dentro de mí, ni siquiera sé porque, si el trato de ser lo más cuidadoso posible, esto dolía como una mierda, pero ya me quería largar de aquí, me siento asqueada, usada, yo no lo conozco, me uso a su antojo, disfruto de mi cuerpo de todas las maneras posibles, tengo el cuerpo pegajoso; no es lo que pensé. Esto duele y mi corazón con él, estoy adolorida y casi no me puedo mover, con todos esos pensamientos caí dormida después de lo que había sucedido, a la hora me despierto sintiendo un gran cuerpo durmiendo debajo de mí, me alteró, pero al sentir su aroma me tranquilizó. - Te despertaste -dice y ya que no puedo verlo solo me tocara imaginar que se encuentra angustiado por lo sucedido, siento como se acerca a mi lado - lo lamento por abusar de ti, no podre excusas a lo sucedido, no soy una persona que pida disculpas – su excusa es tan frio lo cual es una de sus características, pero él no tiene la culpa, es su padre quien nos obligó a hacer esto, aunque él también tiene culpa por destruirme y poseer como un salvaje mi cuerpo - - te pagaré tu operación, tendrás una buena vida muy lejos de aquí y cuando nos encontremos algún día no me odies tanto por lo que te hice y espero que podamos disfrutar de nuestros cuerpos libremente y que no sientas que te vuelvo a violar - cuando dijo eso se levanta de la cama. - Quédate conmigo, ya no me dejes sola - agarró algo suave, supongo que es un abrigo por la textura y el olor del mismo - sólo no me dejes ¡Sí! Me lo debes - se me desgarra la voz y quiero llorar. El vuelve a la cama y se acerca a mí para abrazar mi cuerpo y susurra cerca de mi oído - Sólo llora, necesitas sacar tu dolor - dicho esto me atrajo a su cuerpo y me abrazo por un largo tiempo. Me despierto después de tener tiempo dormida o eso creo, comienzo a buscar su cuerpo, pero no siento su típico calor corporal y él ya se ha ido de este lugar, trato de buscar mi ropa, aunque mi búsqueda es en vano cuando no la encuentro con mis manos y regreso a la cama para volver a cubrirme con las mantas que se encuentran en la cama, olfateo un poco el lugar y solo puedo sentir su olor corporal el cual me calma, pero al sentir mi cuerpo me siento más que asqueada por lo sucedido. Después de rato de silencio siento como se abre la puerta y me asusto de más al ver que nadie se atreve a hablar y no siento su aroma- Hola pequeña flor, lamento que te haya sucedido esto - se acerca con una voz agradable y algo materna que me hace sentir algo de paz en este lugar y pude sentir que era una señora cuando me deja sentir su rostro - ¿Qué te ha hecho mi pobre niño? – pregunta con un creciente nudo en su garganta. - Sólo algo, que dudo jamás olvidar- se me quiebro la voz con cada palabra ya que quiero seguir llorando y hundiéndome en mi sufrimiento. - Pequeña niña te aseguro que el no quiso hacerte esto, su padre siempre consigue lo que desea de él, solo espero que algún día él no se vuelva igual a su padre - me abraza para darme algo de fuerzas y que no comience a llorar  -vamos al baño para que te puedas tomar una ducha caliente, mientras yo limpio todo esto, él va a cumplir lo prometido, te dejara en libertad - creo que señala el lugar y me levanta para poder caminar hasta él, pero al ver que no consigo llegar a ningún lado ella se encarga de dejarme en el baño. Me dejo dentro y sale de la estancia mostrándome todo lo que puedo usar para limpiar mi cuerpo, con ayuda de mis manos, yo por mi parte empiezo a tocar el lugar hasta que encuentro el lavamanos y me apresuro a mojar mi cabello en este, camino hasta la ducha  para entrar y poder abrir la llave y que mojara todo mi cuerpo, tomo un poco de gel de baño y me apresuro a estrujar mi cuerpo, pero por más que tallo mi cuerpo el olor no se va y no se van sus movimientos, no se va la sensación mientras me penetraba y se robaba mi vida, mientras limpio mi v****a siento los rastros de sangre y eso me hace llorar con más fuerzas, cuando me canso de llorar salgo de ese lugar para colocarme una bata de baño que se encontraba dentro del lugar y me apresuro a ir a la cama para poder recostarme en esta. Tiempo después ya me había puesto ropa sumamente abrigada tenía mucho frío y la cama no era lo suficiente caliente para abrigarme, la señora Ámel una árabe muy amable que se había portado de la mejor manera conmigo para ayudarme y me había contado algo de su vida para hacerme sentir mejor, me había traído la ropa cómoda que me había puesto y algo de comida. -Ya es hora de que te vayas pequeña, el joven amo la sacara de este lugar - me dice esta mientras caminamos a no sé dónde ya que solo tomo mi mano y comenzó a caminar conmigo. - Ya todo esta lista, retire a los guardias que tenía a tu familia y les dije dónde encontrarte - me dice y reconozca su voz al instante y siento un profundo miedo- tu familia nos espera en el aeropuerto y todo está en orden- me ayudan a subirme a lo que creo que es una camioneta y me colocan el cinturón de seguridad. Un tiempo después y estamos en total silencio, ya no tenía sueño ni ganas de dormir con el miedo de que eso pudiera volver a suceder, siento como el coche frena y la señora que nos acompaña se levanta del asiento de atrás y toma mi mano para ayudarme a salir de ese auto. -       Antes de irte, toma esto - me dice él tomando mi mano para que no me baje de ese auto y me da algo en las manos - esto cubrirá tu operación y tu carrera universitaria, tus padres recibirán un depósito para poder comenzar en un nuevo país – toca mi cabeza y le da un pequeño beso en la frente en forma de despedida – cuídate y ya no regreses a este lugar - se despide y me halan desde afuera obligándome a huir de su toque. Me llevan un lugar muy iluminado y mis párpados se dilatan un poco pero ya veo mi panorama rojo al que si estoy acostumbrado y el fuerte ruido hace que casi caiga cubriendo mis orejas de manera rápida y como quiera me siguen obligando a caminar hasta que me dejan sentada en una banca de metal, sé que es metal porque todo el lugar esta frio. - Elissa, date rápido llegaremos tarde - grita mi pequeña hermana y se tira encima de mí, dándome cuenta de que me dejaron con mis padres. - Mi amor, creí que no te podría volver a sentir, es bueno reconocerte - digo besándose frente y aferrándome a su cuerpo. - Mi amada hija- siento el aroma de mi madre y me abrazan mis padres, formando un abrazo familiar. - Los extrañe – susurro con lágrimas en mis ojos. - ¿Estas bien? ¿Qué te hicieron? - revisa mi cuello de manera rápida - hay marcas, muchas de ella - baja su vista a mis pechos- los mataré a todos, como se atrevieron a tocar a mi hija - dice mi padre de manera amenazante y me asusta su actitud. - No haremos nada, ya sucedió solo quiero olvidar todo lo sucedió - le entregó el sobre que me dio Keren - vámonos de aquí, él me dijo que no volviéramos y que haga mi vida - dicho esto caminamos hacia no sé dónde, ellos solo toman mi mano. Mi madre me da varias pastillas las cuales tomó de un solo bocado con ayuda de una botella de agua, me siento en una de las sillas hasta dormir un rato y Paula trata de levantarme al rato lo cual me molesta porque ahora si me siento a salvo y quiero seguir sintiéndome así, siento que me miran. - Es mi hija con un demonio, esos malditos bastardos – escucho que alguien susurra y me asusta - mis errores no debía pagarlos ella, fui yo quien tomo su dinero - discute con mamá, por su voz sé que son mis padres. - Ya está nos fuimos de ese lugar, él ya nos perdonó y no podremos volver acá - susurran muy bajito. Pero yo vuelvo a cerrar mis ojos porque solo quiero olvidar todo lo sucedido, mi madre me remueve de un lado a otro tratando de despertarme, pero yo quiero seguir durmiendo, pero yo le hago seña de que estoy despierta, bajamos de donde estamos y un clima caliente golpea mi rostro no subimos a un coche y seguimos nuestro camino, ya que no veo nada no sé dónde nos encontramos. Saben lo malo que es ser ciega, no sé dónde estoy solo camino con mis padres y Paula agarrándome de la mano, es muy tierna algún día me gustaría verla a ella y a mis padres y a este mundo, que debe ser fascinante observar todo con mis propios ojos, espero que algún día pueda llegar a ver todo. Nos frenamos e ingresamos a un lugar, mi madre me ayuda a cambiarme de ropa por una simple bata para caminar hasta un lugar muy bien iluminada; después de que papá hablara con algunas personas. Me hacen subirme a una cama y pinchan mi piel para colocarme algo, cortan mi piel, pero no grites es un piquete de mosquito, me voy durmiendo poco a poco. - Muy pronto podrás ver el mundo con tus propios ojos - susurra mi madre me oído. Me llevan por un pasillo y puedo sentir las luces pasar por mis ojos, odio el olor que tiene este lugar, pero no reclamó ya que casi me estoy durmiendo y de pronto sólo duerme y siento que me encuentro en una nube de algodón donde puedo ser yo misma y donde no siento el más mínimo dolor. Siento ver mis manos y mis pies, me veo como una pequeña chica, pero veo el espejo y no puedo ver nada más, pero tengo una venda en mis ojos que me impide ver lo que me ha sucedido, hay un señor mayor que observa cada uno de mis movimientos, sólo me quedó mirando esa cama; una chica llama mi atención le están revisando los ojos, es como si pudiera observar todo, luego se los colocan de forma que estén bien y es algo asqueroso de ver, veo al señor desaparecer de ese lugar y sacan el cuerpo. Es sumamente hermosa, ¿Cuánto daría yo, por verme una vez en la vida? Saber que rostro poseo y si soy una chica hermosa. No puedo hacer un pacto con Lucifer ya que el cobro su parte, ya que fue donde llegue a parar, cuando hizo eso, pero al final el me ofreció una nueva vida a cambio. Me dio algo por lo que vivir y me pide que siga viva el me suplica que siga viva y que sea mejor que todos los que se encuentran a mi alrededor, Keren si nos volvemos a ver, espero poder perdonarte.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD