Capítulo 11. Sorpresa. — Adalia— Despierto tan feliz que no me cabe la felicidad en el cuerpo, me levanto entrando a la ducha y por primera vez desde que llegué elijo un hermoso vestido por que hoy, quiero hacer algo diferente, haré que mi esposo se sorprenda. Me ducho y me cambio con un vestido diferente, puedo ver a Carmen llegar quedando boquiabierta al verme ya vestida para desayunar. — Pero que hermosa mi niña, felicidades, ya estás haciendo todo por tu cuenta. — Así es Nana, ¿Adrián? — ¿Adrián? ¿Ya no dirás el joven Adrián? Ya veo el motivo de tu sonrisa, ¿Y este vestido? — Saldré Nana, pero antes quiero preparar el almuerzo. — ¿Saldrás? — Dice sorprendida.— A no me digas, ¿Quieres llevarle el almuerzo a tu esposo al trabajo, ¿O me equivoco? — No te equivocas Nana, quiero

