Capítulo 34. — Adrian White— La veo dormida sobre la cama, es tan hermosa que no dejo de admirarla, me levanto para tomar una ducha mientras mi cuerpo se relaja sin poder sacar nuestra batalla de anoche, hoy volveremos a Nueva York y necesito ponerme al día, sé que ella a disfrutando este viaje tanto como yo. Siento sus manos abrazarme mientras besa mi espalda, una suave sonrisa se forja en mis labios, me volteó y ella se acerca besando mis labios, la meto a la regadera sin dejar de besarla la ayudo a bañarse. — Volveremos al hotel, tenemos el desayuno con los socios y volveremos a casa, espero te haya gustado estar conmigo en este viaje. — Me encantó, gracias por traerme. — Dice dándome un beso en el cuello. Acaricia mi mejilla con cariño, nos bañamos juntos, al salir nos cambia

