De casualidad
En la Universidad de Columbia, en Manhattan, New York, estudiaba una joven morena de nombre Tina Gómez. Esta joven era amante de la gastronomía y tenía el sueño de ser la mejor chef del mundo y abrir su propio restaurante, pero esto para ella era solo un sueño más imposible de alcanzar ya que carecía de pocos recursos económicos. Aun así, ella siguió esforzándose cada día más hasta lograr entrar mediante una beca a mencionada universidad. A pesar de tener un trabajo de medio tiempo, a Tina se le era imposible estar a la altura de los estudiantes que estaban ahí, ya que ella ayudaba con los deberes en la casa y ayudaba a su madre Angela y a su abuela Carmen.
Tina tenía una ¨vida de universitaria normal¨. Iba a clases, estudiaba mucho, tenía una mejor amiga y por supuesto tenia a alguien que le gustaba. Su vida era tranquila y feliz, hasta que un día conoció a Darel Martínez un chico alto de piel morena, el chico más guapo y popular de la facultad de deporte. Darel era un jugador estrella de fútbol americano y tenía a todas las chicas suspirando por él.
Todos los días, al Tina salir de una de sus clases, siempre veía al equipo de futbol americano en sus prácticas, y por supuesto ahí se encontraba Darel.
— De lejos se nota lo locamente enamorada que estas de Darel — Dice Ana, la mejor amiga de Tina y compañera de clases, alzando una de sus cejas y con una expresión lasciva.
¡¿Qué?!, ¡¿Estas locas?, a mí no me gusta para nada Darel. — exclamó sorprendida Tina a su amiga con los ojos abiertos como un plato.
Si, está bien, como tu digas. Amiga desde lejos se te ven las babas en tu barbilla. Además, ¿Qué tiene de malo que te guste? — Pregunta Ana con una de sus cejas levantada — Él es un chico atlético, sin mencionar lo guapo que es. Todas las chicas suspiran y babean por él, todas sueñan con salir con ese chico. Por supuesto, todas menos yo. — Dice Ana con una expresión de orgullo señalándose a sí misma.
¿Guapo? — Pregunta Tina con una expresión de disgusto — Él es un chico desagradable, presumido, estúpido… Lindo, atractivo, musculoso… — comienza a murmurar embobada sin darse cuenta.
¡Ahí está! — exclama Ana señalando a Tina — ¿Ves que si estas locamente enamorada de ese chico alto y moreno de ojos color café? — Pregunta Ana, empujando a Tina con el codo.
Mejor vamos a la siguiente clase, que se nos hace tarde — Dice Tina, ignorando por completo la pregunta de su amiga.
Lo que Tina no sabía era que Darel solo tenía ojos para ella, ya que lo había cautivado con su belleza, su inteligencia y su dulzura.
A lo lejos, en el campo de entrenamiento se encontraban varios chicos entrenando arduamente, entre esos chicos, dos resaltaban más que los otros. Uno de ellos era un chico alto de cabello rojizo y ojos color café, viendo hipnotizado como se alejaba más y más la chica que para él era la más hermosa de todas.
¡Darel!, ¡Tierra llamando a Darel! — exclama Matheo, el mejor amigo de Darel y hermano mayor de Tina.
¿Qué paso?, ¿El entrenador ya nos mandó a llamar? — pregunta asustado Darel a su mejor amigo.
¡No!, te estoy hablando y no me estas prestando atención. ¿Qué tanto estas mirando? — pregunta Matheo a su amigo.
¡Nada! — Exclama Darel sorprendido y nervioso a la vez.
¿Estabas observando a mi hermana otra vez?, ¿Verdad? — Pregunta Matheo con una expresión lasciva a Darel.
Bueno… Si. — Confirma Darel — Si lo sabes, ¿Para qué preguntas? — pregunta Darel a su amigo. — Sabes que me gusta mucho tu hermana, ella es muy linda y amable, Tiene una sonrisa tan hermosa, es como si un ángel me estuviera sonriendo — Dice Darel hipnotizado.
Si tanto te gusta mi hermana, ¿Por qué no vas y le pides salir contigo? — Pregunta dudoso Matheo.
¡¿Cómo podría?! — Exclama Darel en voz alta — Además, ella no siente lo mismo por mí. — Dice Darel todo desilusionado y una expresión de tristeza. — A mí solo me persiguen chicas interesadas por mi físico y mi dinero — Comenta Darel volteando los ojos y una con expresión de molestia.
Nunca sabrás si no lo intentas — Dice Matheo, intentando animar a su amigo — Además, yo si pienso que mi hermana es otra que está locamente enamorada de ti. — Comenta Matheo con una expresión pensativa.
¿Cómo estás tan seguro? —Pregunta Darel.
Pues… Ella también se te queda viendo por un buen rato con una cara embobada y con babas en su barbilla — Dice Matheo a punto de reír. — Solo inténtalo y verás. — Comenta Matheo, todo seguro.
Pasan los días, las semanas y los meses, y aquel chico alto de pelo rojizo seguía pensando en lo que su mejor amigo le había dicho, que fuera valiente e intentara declararse a aquella chica morena de ojos verdes que tanto amaba
Un día, después tantos meses pensando, Darel se armó de valor y decidió hacerle caso a su amigo. Darel le había dejado una nota a Tina en su casillero diciéndole ¨ Tengo muchas cosas que decirte y hoy será el día que por fin hablaré y seré sincero contigo, nos vemos en la plaza de la universidad frente a la fuente a las 4:30 pm. Att: ¿?
Rato más tarde, cuando las clases del día habían finalizado, Tina junto a su mejor amiga Ana se dirigían a sus casilleros para dejar algunos libros ahí y por fin ir a sus casas a descansar. Cuando Tina abre su casillero ve que algo cae al suelo, y ella procese a agacharse a recoger aquel pedazo de papel, sin saber que ese sería el inicio de una historia de amor llena de drama, pasión y dolor.
Qué raro… ¿Quién habrá dejado esto en mi casillero? — Pregunta dudosa Tina.
¿No es obvio? ¡Si por supuesto se trata de Darel! — Exclama emocionada Ana.
¿Por qué razón Darel me dejaría una nota en mi casillero? — Pregunta de manera ingenua Tina.
Obviamente para decirte que le gustas y preguntarte si quieres salir con él — Dice Ana de manera obvia — Pero no alargues más el suspenso, ¿Qué dice la nota? — pregunta Ana a Tina de manera emocionada.
Pareces una niña cuando entra en una dulcería — Dice Tina riéndose.
Después de ese comentario Tina comienza a leer detenidamente la nota. A los pocos segundos Dina abre los ojos como plato y tiene una expresión de no poder creer lo que está leyendo. Así que procede a leerlo varias veces. Ana al ver que su amiga está tardando tanto procede a quitarle la nota de las manos a Dina para ella poder leer lo que estaba escrito, dejando sorprendida a su amiga.
¡No puede ser!, ¡VISTE QUE SI SE TRATA DE ÉL! — Exclama Ana en voz alta, prácticamente gritando y sacando de trance a su amiga.
¡Shhhhhhh! — Exclama Tina llevándose el dedo índice de su mano derecha hacia sus labios. — No hables tan fuerte, además, aún no es seguro que se trate de él. — Dice Tina a su amiga con una expresión de desilusión.
Pues ve al lugar y velo por ti misma. — Dice Ana con una sonrisa de oreja a oreja.
Tina se queda pensando en lo que dijo su amiga y decide ir al lugar de encuentro con esa persona que para ella era misteriosa. Después de caminar unos minutos, Tina por fin llega al lugar de encuentro, y al llegar no puede creer lo que sus ojos están viendo.
¡¿DAREL?! — Grita Tina sorprendida — ¿Qué haces aquí? ¿Fuiste tú la persona que me dejó la nota en mi casillero? — Pregunta Tina aun sorprendida.
Así es — Responde Darel seguro de sí mismo,
Entonces… ¿Sobre qué querías hablar? — Pregunta Tina dudosa.
Tina… Yo sé que esto es muy repentino para ti, pero hay muchas cosas que quiero decirte y nunca encontré la forma adecuada ni el momento adecuado. Pasé horas, días, semanas, incluso hasta meses, pensando y planeando en cómo te podía expresar todo lo que siente mi corazón hacia ti — Dice Darel muy nervioso y con las manos todas sudadas.
¿Qué quieres decir Darel? — Pregunta Dina toda nerviosa y apenada.
Tina… Desde hace mucho tiempo comencé a tener sentimientos muy fuertes hacia ti. Me gusta mucho tu forma de pensar, de tratar a las personas sin importar que tan malas sean, tu amabilidad, siempre estás ahí cuando alguien necesita ayuda, me gusta tu sonrisa, para mi simplemente eres perfecta — Dice Darel aun nervioso — Te quiero decir que… — Darel hace una breve pausa y respira profundamente — ¡ME GUSTAS MUCHO TINA! — Exclama Darel gritando — Me gustas desde hace tiempo, mis ojos no paran de mirarte, nunca se cansan. Así que… Sólo me queda preguntare… Tina, ¿Te gustaría salir conmigo? — Pregunta Darel todo apenado y nervioso.
Eeeeeeeh… — Tina se queda boquiabierta, con los ojos abiertos como plato y apenada — ¿Esto es una broma verdad? — Pregunta Tina dudosa.
¡Por supuesto que no es una broma! — Exclama Darel — Entonces… ¿Qué dices?, ¿Aceptas? — Pregunta Darel nervioso.
Darel… yo… — Dice Tina aun dudando. — Yo…