capitulo 19

1310 Words
Una vez más, el profesor Robert escribió una breve nota acerca del manuscrito que Silvia tenía en su poder y habían otros dos que estaban en manos del doctor Messer en Inglaterra, y que había sido hallado en malas condiciones y que tuvo que ser fotografiado con infrarrojos. Robert sacudió tristemente la cabeza sabía que Messer, noble dejaría ver aquellos manuscritos y las dos fotografías que tenía. Y para el iban a ser un reto. — Que le pasa profesor, está muy distraído. — Si, estoy pensando en unos manuscritos que tienen varias personas que si se juntan, podemos descubrir un gran hallazgo. — Como es eso, no entiendo nada Profesor. — Hay tres personas que tienen los manuscritos de Jorge, Carlos Eduardo la Torre, Silvia Marín, y Masser Gusses, y eso es muy importante porque el ingles quiere venir, y las otras dos personas van a estar juntos en la selva. — Eso suena interesante. — Es muy importante esas personas. — Bueno profesor solo tiene que viajar a la selva y seguir averiguando. — Quiero que vaya conmigo Anajulia, ere la mejor de mis alumna. — En serio profesor, me está dando la oportunidad de saber sobre todo lo que está investigando. — Si Anajulia claro que sí. — Gracias por su confianza. — Bueno vaya poniendo todo en orden, tal vez viajemos este fin de semana. — Claro profesor pondré todo en orden y cuando esté lista le aviso. — Bueno nos vemos el fin de semana. Mientras en la capital Carlos después de ver a la doctora Magnolia, llegó a su casa a visitar a su madre y ver cómo estaba todo. — Hijo volviste a a casa, me dejastes preocupada cuando te fuistes me dejastes con esta jovencita, y tú prometida ni siguiera me ha venido a visitar. — No te preocupes madre voy a quedarme dos semana en la capital para resolver alguna cosas aquí. — Me alegra saber que estás pendiente de mi, bueno y después te vas a ir a la selva de nuevo de esa que pase estás día semanas. — Si madre pero no te preocupes que está vez irás conmigo. — Oh hijo me vas a llevar a la selva contigo. — Si madre para que no esté sola, puede hacerle compañía a el jefe de una tribu. — Estaré muy complicada en conocer a esta persona. — Bueno mamá voy a la oficina para resolver algunas cosas de papá nos vemos en la noche. — Está bien hijos nos vemos a la hora de la cena. Los bordes tenían el aspecto de haber sido destrozados por perros salvajes. Las partes centrales parecían un queso gruyere. Párrafos enteros habían desaparecido por completo. Muchas palabras eran ininteligibles, el manuscrito que tenía Carlos estaba muy deteriorado pero era lo único que había descubierto en la excavacion y se lo había traído a la capital quería enseñárselo al profesor Robert. Carlos se sentía personalmente defraudado, como si esto se lo hubieran hecho a propósito. El primer manuscrito, perdido para siempre, y ahora qué. Golpeó la mesa con el puño. En algún lugar, en las sombras, acechaba Proveto su más fiel gato angora. El sonido del puño al golpear la mesa lo hizo entrar en la oficina para ver a Carlos llegar. — Carlos la Torre. Inclinarse a los manuscrito que quería traducir con sus palabras si me has elegido para leer la confesión que tu hijo no pudo leer, no me lo pongas tan difícil. Se levantó y fue a una mini cocina a buscar un vaso de vino fresco, regresó a la mesa, volvió a encender un cigarrillo tenía tiempo sin hacer aquello, e inició la ardua labor de traducir el manuscrito. En los márgenes de su traducción, Carlos escribió algunas notas. > Cuenta una leyenda que la codicia de los españoles comenzó cuando un indio que se hallaba en la selva del Amazonas. Les enseño un antiguo ritual en el que se utilizaba el oro y una flor llamada el lirio de siete colores como parte fundamental de una ceremonia de iniciación. Donde el cuerpo de las personas eran bañados con un liquido extraído de esta flor, después eran bañados con polvo dorado haciendo que estas personas alucinaran y entraran en un trance entre la vida y la muerte. Carlos exclamó en voz alta. — Que es esto, que leyenda es está por Dios. En eso el profesor Robert lo sorprendido. — Cual leyenda dice, estás leyendo el manuscrito. — Si... profesor estoy leyendo el manuscrito, pero no el que papá tenía sino uno que encontré en la excavacion nueva que hice. — Déjame ver muchacho. — Está muy deteriorado, pero se puede leer algo. Cuando el profesor se acercó a ver, se sorprendió mucho. — Muchacho que es esto que fue lo que encontré. — Solo es un manuscrito viejo. — Pero en dónde lo hallaste. — En la primera excavación que hicimos. — Y tu padre nunca encontró esto. — Creo que no, pero lo que estamos en la excavación si y que más se dice profesor. Se dice que este templo fue construido por un principe de españa, para su amada. En donde se realizaban rituales y ceremonias de iniciación. Entre las ofrendas que se así estaba el llevar piedras preciosas, como al igual la flor de siete colores, que llevaban los indios a esta ceremonia. Este principe por el afan de encontrar los misterios de la vida y la muerte, desenterro a su amada para hacerla revivir, tanto fue su locura que convirtio el templo en una ciudad de oro. — En la excavación consiguieron algún indicio de oro. — No aún no solo una primera entrada, solamente. — No han encontrado objetos algo que nos lleve a revelar esto que está aquí escrito. — No idea profesor. — Hay algo curioso en todo esto, hay otra persona que está recibiendo manuscrito, ya he leído los dos y esto nos lleva que hay alguien detrás de todo esto. — Detrás de que. — De que este templo si existe de verdad. — Mira lo que dice aquí. Segun esta leyenda en la ciudad de oro se encuentra enterrada una princesa indigena, con la flor de siete colores y entre piedras preciosa, la cual despierta cada 200 años al igual que la maldición al que profane su descanso. — Si profesor que misterio tiene todo esto, a dónde nos llevará. — Tenemos que ver estos manuscrito juntos todos tal vez tengan un mapa escondido y nos den la coordenadas exacta donde está ese tal templo, y dentro esa mujer. — No creo en ello. — Vamos muchacho puede ser verdad. — Que piensa de este manuscrito nuevo. — Que es muy interesante. Vamos a ver qué puede decirnos. El profesor siguió leyendo el manuscrito, con sorpresa. Las personas que han escuchado la historia de esta leyenda se imaginan una ciudad construida con paredes de oro y con incrustaciones de piedras preciosas como la esmeraldas, rubíes, zafiros y diamantes entre otras. La ciudad de oro como la han llamado es un templo perdido en las profundidades del Amazonas y codiciada por todos los hombres del mundo. — Hasta aquí llega la escritura, pero debe haber más dos que tiene la chica tu dos y faltan tres pero quién lo puede tener. — No lo sé profesor quien pueda tener, estos manuscrito. — A ver la familia del otro científico — Tal vez pueda tenerlos. — Pero no sabemos quiénes es esa familia. — Si averiguamos tal vez podamos reunir todos estos manuscritos. — Tienes razón muchacho, voy a llamar un amigo y luego me pongo en contacto contigo para saber quién tiene los otros tres. — Gracias profesor. Ahora que se ha leído parte de este manuscrito están apunto de descubrir todo, lo que hay en el templo.
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