Se encontraba leyendo unos archivos, un golpe la asustó. Confundida, desvió sus ojos hacia atrás. No había nada, solamente aquel estante cargado de cosas. ¿Qué cosa hubiera hecho tanto ruido? Era como si una caja pesada se hubiera caído en el suelo, y eso era algo que la confundió. Sabía que era su cuarto no había nada, ¿cómo podría haber algo generado un ruido? Le dio bastante pereza tener que volver a mover todo, suspiró, intercambiando las cosas pesadas por las más livianas que vio en la oficina. De esa manera como podía mover el estante con facilidad. Poco a poco, una puerta blanca de madera gastada fue lo primero que sus ojos pudieron apreciar. Al girar la manija, lo que vio de está dentro fue oscuridad. Sonrío sin poder evitarlo, y eso la extrañó . —¿Por qué sonrío? —pregun

