Explorando el amor

1051 Words
CAPITULO DOS   Habían pasado algunos minutos y el no me quería soltar. Yo por mi parte, sentía que el hecho de que me tuviera abrazada me empezaba a gustar, tenía un tono de voz que me agradaba escuchar, pero al mismo tiempo me ponía inquieta y un poco nerviosa. - ¿Qué piensas? - Creo que esto no está bien, esto es muy rápido. - Pero que tiene de malo, somos jóvenes los dos y estamos solteros. ¿Dime que está mal? Porque de mi parte yo ya te lo dije, al verte siento que mi corazón se agita, me emociono, me vuelves loco, no te quiero soltar, incluso Víctor dice que cuando te veo haces mis ojos brillar, saber que este evento ya casi termina me hace sentir mal. ¿Para que perder tiempo? ¿Permíteme conocerte y que me conozcas más? - ¿Y que van a decir mis papás? Solo vine a un encuentro de ciencia. ¿Cómo lo voy a explicar? - Dile que al verme te volviste loca, te enamoraste de mí y ya no te pudiste separar, jajajaja. - Mira que gracioso -dije haciéndole una mueca - Bueno quizá por el momento no se tienen que enterar. Empecemos cautelosos, primero te empiezo a cortejar, los conozco y me conocen hasta que decidamos hacerlo formal. - ¿Y la distancia? ¿Se te olvida que vivimos en diferente ciudad? - No te preocupes por eso, yo puedo viajar y en algunas ocasiones tú me puedes visitar, hoy en día eso no es un impedimento. Sin embargo, en la mente de Arely, aparecía Manuel, quien hacia solo unos días atrás había externado su deseo de también conocerla más. -          ¿Qué pasa? Siento como si de repente te fueras en el pensamiento a otro lugar. No te inquietes, ya te dije que iremos lento a como tu me permitas y que la distancia juntos la vamos a solucionar. Sin embargo, Arely se sentía extraña, porque una especie de culpa la invadía; no podía negar que para ella Johan era un hombre muy guapo, de cuerpo atlético, posición acomodada, con una vida resuelta, encantador y complaciente que cualquier chica quisiera tener a su lado; pero por otra parte Manuel le inspiraba pasión, era muy soñador, interesante, le cautivaba su inteligencia y tenía un rostro angelical con unos ojos encantadores que de verlos hacían sus piernas temblar. Pero de igual forma también pensaba que era un chico que acababa de conocer y que al terminar el evento quizá no vería más. De repente sintió un escalofrío por el cuerpo al sentir que Johan le susurraba al oído que se moría por besarla. -          Estoy a punto de permitirme darte un beso y no importa si te lo tengo que robar, a pesar de luchar contra mis ganas ya no puedo más, el solo hecho de abrazarte me hace temblar. Por su parte Arely se sonrojaba y las mejillas se le ponían rosas al igual que la piel del cuello que se enchinaba de solo sentir a Johan susurrar. -          Me encantas, tienes un olor que me cautiva, el color de tu piel me fascina y tus ojos me hipnotizan. Arely empieza a sentirse incómoda y le pide que regresen al hotel. -          Creo que es tarde, ya deberíamos regresar. -          Calma, apenas han pasado unos minutos desde que llegamos a este lugar, pero no te preocupes me voy a comportar. Arely solo sonreía pero se sentía rara, pensaba que todo era muy rápido y que quizá simplemente debería parar. Por un momento pasó por su mente pensar que quizá Johan solo la pensaba utilizar. Por su parte Johan entendía que estaba presionando mucho las cosas, pero que era muy extraño lo que Arely le hacía sentir, ya que a pesar de ser un chico muy cotizado con las mujeres nunca lo habían podido atrapar y en esta ocasión era como si tuviera que rogar. Después de un rato, simplemente se regresaron al hotel pero al despedirse él le pidió que al día siguiente lo acompañara a cenar. De camino a la habitación, aun había chicos en la alberca pero Arely decidió no parar, era tarde y prefería descansar. Y una voz se escuchó. -          ¿Arely donde te has metido? No te podía encontrar. -          Lo siento salí un rato a caminar. -          Oye si tienes tiempo me gustaría charlar, hace días toque un tema contigo y me gustaría saber que pensaste al respecto. -          Manuel creo que no es el momento, aparte el hecho de conocernos no es necesario si terminando el evento no volveremos a vernos mas. -          Pero quien dice eso, yo te pienso buscar. -          Creo que por ahora lo mejor sería solo concentrarnos en una posible amistad. -          Ok, entiendo pero no pensé que te molestara que te pidiera conocerte mas -          No me hagas caso, lo que pasa es que por ahora solo quiero estar en paz. -          Bien no te preocupes, adelante, ve a descansar. Arely se retira y se siente abrumada porque no ha sido sincera y le da vueltas a su pensamiento de que quizá debió decir la verdad, pero no entendía porque no había podido explicarle que acaba de permitirle a Johan ir un poco mas allá. Al día siguiente continúan los eventos del hotel cuando de repente llega un gran arreglo floral con una tarjeta que dice: Para la Señorita Arely Pindar. Para pronto el acontecimiento se hace viral y todos platican y se preguntan ¿de quien serán?  Manuel se pone celoso y desea comprobar quien envió tan bonito detalle aunque su instinto le hace adivinar, en eso busca a Arely y le pregunta si las piensa regresar. Arely lo mira avergonzada y le dice: tenemos que hablar -          ¿Qué pasa, que es lo que me tienes que contar? -          Creo que no he sido honesta y hablando con Johan decidimos darnos una oportunidad. Manuel se da media vuelta, siente que su corazón se ha partido en dos y camina a su habitación sin papar. Detrás de el camina Arely intentando sus razones dar, pero Manuel simplemente voltea y le dice: ¡Para! No intentes seguirme más y honestamente no te quiero escuchar. Arely se detiene, se siente triste y las lágrimas le empiezan a rodar.  
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