Buscando una vida normal
CAPITULO UNO
Son casi las 4 de la mañana cuando de repente suena mi celular, del otro lado de la bocina se escucha:
-Se que te desperté pero lo siento, solo quiero decirte que me voy a marchar, mi proyecto fue aprobado y me van a becar.
Seguido a ello se escuchó el pib, pib de un celular de cuando terminan la llamada.
Me quedé muy pensativa y no sabia si lo que había escuchado era real o aún estaba dormida y no paraba de soñar, me levanté a buscar un vaso con agua y comencé a pensar que todo tenía congruencia y que simplemente Manuel se pensaba marchar.
Quise tomar el teléfono y regresar la llamada pero me dio sentimiento y frustración, creo que en definitiva no sabia ni que decir en ese momento, no había mucho que pudiera hacer para detenerlo y mucho menos si ya era una decisión donde me había advertido que yo ya no formaría parte de su vida durante mínimo 8 años.
Volví a la cama, triste y pensativa, duré mucho tiempo para volver a dormir, casi a las 7.30 despierto sin más, tomó una ducha y al ver mi teléfono recuerdo la llamada de hace unas horas y sin mas le comienzo a marcar, sonó en dos ocasiones y se corta la llamada diciendo que el numero marcado esta fuera del área de servicio.
Tomo una ducha, y voy a trabajar, llegando a mi oficina me recibe un ramo de flores y una tarjeta que dice: Arely quizá cuando recibas este detalle, yo ya estaré muy lejos de ti, pero recuerda que los recuerdos me los llevo y la historia entre nosotros siempre me va a acompañar con amor Manuel.
Arely era una joven y hermosa mujer que nació en un pequeño lugar costero con gente amable y una familia muy tradicional soñaba con tener una vida feliz, con un gran hombre como esposo, bellos hijos, un gran empleo y viajar por el mundo; sin embargo, su familia era de recursos limitados para quienes considerar que las mujeres podían tener grandes oportunidades de crecimiento laboral era complicado al menos que recibieran apoyo de benefactores, cosa que no era muy bien vista en ese lugar y, encontrar un gran hombre era como echar una moneda al aire, porque ese destino era muy machista por tradición; por su parte Manuel, vivía en una gran ciudad, rodeado de lujos y con una familia que denotaba grandes logros académicos y profesionales, donde transmitir conocimiento y un pensamiento de viajero del mundo era normal.
Arely y Manuel se conocieron en un evento escolar donde coincidieron sin intensión de ser amigos, fue un verano, Arely asistía a un encuentro estudiantil que lograba a través de un programa de beca, por su parte Manuel representaba un proyecto de ciencia que desarrollaba una prestigiosa universidad, ambos eran universitarios y llegaron por casualidad al mismo cuarto de hotel por un error de los organizadores del evento.
Cada año durante el verano en un hotel de un paradisiaco puerto se celebraba este encuentro nacional universitario, reuniendo a grandes talentos de jóvenes de diferentes universidades, científicos y proyectos que posiblemente podían ser financiados por grandes corporaciones en caso de ser seleccionados. Los jóvenes de todo el país que participaban lo hacían con gran entusiasmo y esmero pues abría la posibilidad de una beca posterior a alguna especialidad.
Para Arely, asistir a este evento era su posibilidad de viajar y conocer otros destinos, además significaba realizar proyectos de investigación y una posibilidad de ser becada para asistir a una gran universidad para un posgrado. En cambio, para Manuel, solo era la posibilidad de apoyar a su padrino quien era catedrático e investigador en la universidad donde estudiaba y era como tener vacaciones pagadas en un hermoso hotel, con buena comida, muchas mujeres, conocer nuevos amigos o ir de fiesta.
Se llega el día e inicia la aventura y los jóvenes empiezan a llegar al Resort para celebrar un año más de un verano de ciencia, pasan por el registro, adquieren sus llaves y muestran un gran entusiasmo para saber con quién les tocará compartir la habitación, pues el encuentro universitario tenía la característica de formar los grupos de personas que estarían compartiendo habitaciones, con la finalidad de que no se conocieran entre sí y de esa forma los amigos de unos, conocieran nuevos amigos y presentaran a sus compañeros de cuarto con sus demás conocidos y así lograr una gran red de amistad.
En definitiva, el propósito era cumplido y la expectativa se superaba con creces al ver grandes grupos de jóvenes compartiendo de forma muy divertida en las albercas y las zonas de playa.
Arely ya conocía el evento, pues un año antes había participado y sabía que después del registro era emocionante asistir a la habitación para conocer a su nueva compañera o compañeras de cuarto y que posteriormente se transformaría en una bonita amistad a distancia con quien se podría compartir proyectos de ciencia y demás, pero lo que nunca imaginó, era que al llegar a la habitación en lugar de encontrar a una compañera mujer, estaría en la cama del cuarto un hombre. Tal fue el impacto de Arely al ingresar y ver un hombre recostado a medio vestir en su cama, que azotó la puerta de la habitación y salió corriendo hacia la recepción creyendo que se habría equivocado de llave con la de algún otro estudiante. Horas después entendió que fue un error de la organización, que ella si tendría que permanecer en esa habitación de hotel pero necesitaría esperar para que al joven que había encontrado se le reacomodara en otro cuarto, por lo que no quiso regresar en ese momento al cuarto, optó por pasear por el hotel y ver si conocía a alguien que quizá también haya asistido un año anterior; para su buena sorpresa encontró un grupo de amigos de su misma universidad que se empezaba a reagrupar en la zona de albercas y a quienes les explicó lo sucedido, no sin recibir una serie de burlas y bromas sobre lo acontecido, posterior, todos insistieron en acompañarla a la habitación mínimo a dejar sus cosas para que juntos regresaran y reiniciaran la fiesta.
Lo que nunca imaginó Arely era que cuando llegaran a la habitación su compañero quien aún continuaba en ella se presentaría y de modo muy educado le diría que su nombre es Manuel, que estudia medicina, vive en una gran ciudad y que lleva algunos años ayudando a su padrino a realizar algunas investigaciones sobre enfermedades que pudieran en un futuro ser erradicadas en la humanidad; para cuando Arely despertó del encanto de charla que tenía con Manuel, todos sus compañeros ya se habían retirado de la habitación, por lo que quedaron ellos dos solos charlando y hablando de su propia experiencia de vida que les permitió llegar a ese lugar de presentación de proyectos de ciencia.
Después de un rato decidieron pasar al balcón continuando con ese hermoso encuentro no planeado pero que a ambos tenía cautivados y que sin saberlo marcaría el inicio de una muy bonita y sincera amistad llena de mucho amor y pasión.
Pasaron alrededor de 3 horas de platica interminable y divertida, donde se marcó el momento y el ambiente del lugar en algo mágico gracias a una breve lluvia, una plática interesante y la confesión de algunas experiencias bochornosas, cuando de repente recordaron que los amigos los esperaban en la zona de albercas, pero cuál sería su sorpresa, al darse cuenta que la ventana de la terraza sin querer se había cerrado, dejándolos sin posibilidad de entrar a la habitación, lo que los obligó a seguir platicando y seguir conociéndose con el relato de mas experiencias.
Rato después se escuchó que se abrió la puerta de la habitación gritando el nombre de Manuel, era un joven de recepción que deseaba notificarle que ya tenía la nueva habitación que el ocuparía durante ese verano y quien al percatarse que dos jóvenes estaban encerrados en la terraza soltó una divertida carcajada que ruborizó a Arely de pensar lo que este muchacho estaría imaginando.
Manuel le pidió a Arely que lo acompañara a dejar su maleta y demás pertenencias a su nuevo cuarto para después ir juntos a la alberca; minutos después ambos conocieron a 3 compañeros más que compartirían la habitación con Manuel y después se integraron a los festejos que tenían sus compañeros y amigos en las albercas, donde Manuel participó de algunos retos como por ejemplo construir la torre más alta con los vasos de cerveza que se van bebiendo o nadar por debajo del agua atravesando toda la piscina, entre otros.
Así fueron los siguientes días, divertidos, interesantes, y en algunos momentos asistiendo a las exposiciones ingeniosas de grandes proyectos de investigación realizadas por ellos mismos, pero que al concluir las presentaciones los jóvenes corrían de nuevo a la zona de albercas.
Era el tercer día del evento cuando Arely deseaba ir a la playa y pasearse en un kayak, por suerte eran de las actividades que el hotel facilitaba y que sin problema se podía hacer uso de ellos, invitaron a un grupo más de amigos y todos consiguieron tablas, boogies y kayaks, pasaron horas jugando y conviviendo en el mar cuando de repente un grupo de jóvenes que al parecer pertenecían a otro hotel cercano entraron de forma muy segura hacia el mar sin llevar ninguna especie de tabla, salvavidas o apoyo en caso de querer descansar de la nadada, cuando de repente se observa que algunos de los muchachos hacían señales de que uno de los compañeros se había agotado y se desvanecía de cansancio y miedo de no tener fuerzas para regresar, por lo que Arely al percatarse de ello, invitó a Manuel para ir a auxiliar a ese chico; casi llegando, Manuel quien era muy precavido, le pidió a Arely que no se acercara al joven quien estaba muy desesperado y a quien mejor él le entregaría su tabla para que se montara en ella, y así Manuel y Arely compartirían el mismo flotador para regresar a la orilla.
Minutos más tarde cuando todos estaban a salvo, el joven que fue auxiliado, ya con fuerza y entendiendo que afortunadamente había sido ayudado a tiempo, como muestra de agradecimiento invitó a Manuel y Arely a una cena esa misma noche insistiendo que el enviaría a recogerlos.
Pasadas algunas horas, Manuel y Arely se encontraban en el Lobby esperando que alguien los buscara para llevarlos a cenar, pero cuál es su sorpresa al aparecer una limosina de mucho lujo y un chofer muy elegante preguntando por ellos, y entendiendo que ese era el auto que los trasladaría, de repente se vieron a la cara y se rieron sintiéndose afortunados, suben al auto para minutos después llegar a una gran mansión.
La cara de asombro de los dos jóvenes no se hacía esperar y se generaba un ánimo inquietante de pensar que más pasará, por lo que Arely comenta:
- ¿Crees que sea buena opción haber venido sin preguntar a quién ayudamos hoy?
Manuel con cara maldadosa le contesta:
-No te preocupes de seguro ya descuartizaron a los que tocaba el día de hoy y a nosotros simplemente nos van a perdonar.
-Ashhh te pasas, pero aunque lo digas de broma el mundo últimamente está muy pesado y creo que lo que hice de venir sin avisar y sin saber a donde a mi familia no le va a gustar.
-Huy se me olvidaba que tu papá era un poco delicado y que prácticamente le gustaba que pidieras permiso hasta para estornudar.
-No seas exagerado pero entiendo que me cuida.
-Pues que pena que si hoy nos pasa algo, ni siquiera van a saber por donde buscar.
-Hablando de eso mínimo enviare un texto a Sandra mi compañera de cuarto por si nos pasa algo sepa por donde empezar, ha y obvio le diré que el chavo pesado que conocí hoy me trajo a la fuerza y ni siquiera me dejo pensar.
-Estoy seguro que cuando me conozca, sabrá que todo lo que le platicaste de mi es mentira.
En eso se interrumpe la charla cuando aparece un mayordomo.
El lugar era simplemente bello, enorme y elegante, con un gran jardín donde había una mesa arreglada como para atender a 10 personas, se les invita a pasar y tomar asiento pero la expectativa de ambos crece al tener la curiosidad de entender en donde están y con quien están o más sencillo aun, saber quién es el dueño de tan enorme mansión sacada como de una revista. Sin embargo, no preguntan nada y el mayordomo se limita a explicar que un momento serán atendidos, y comenta:
-Pónganse cómodos jóvenes, en un momento mi señor llegará.
¡Señoooor! piensan en la mente y se ven a la cara.
Después de algunos minutos aparece un joven muy bien cambiado y de aspecto delgado y muy guapo, quien sonriendo se sienta y los invita a probar un gran vino pero del cual los universitarios desconocían que era una gran etiqueta que se comercializaba muy cara a nivel mundial y mucho menos podrían haber imaginado que la persona que estaba sentándose a la mesa con ellos era quien los producía en una de sus muchas empresas que poseía. Es ahí y en ese momento cuando se presenta y les explica que su nombre es Johan Delva y es heredero de una dinastía de familias de las más poderosas a nivel mundial y que dentro de sus empresas posee muchos Resorts, Restaurantes, Vitivinícolas, Bancos, Laboratorios médicos, desarrolladoras de tecnología y muchas otras áreas industriales más.
Simplemente Manuel y Arely no daban crédito a lo que habían escuchado y no creían que lo que vivían fuera real, por lo que su cara era de duda, expectativa, incredulidad y una serie de representaciones mas, por lo que Manuel, decide romper el silencio y preguntarle a Johan que sucedió en el mar, porque él entendía que un hombre con su poder y dinero tendría a un ejército de personas para cuidarlo y que algo como lo vivido en la playa no le podía pasar.
-Pero Johan ¿y que fue lo que sucedió en la playa?, casi te ahogas y prácticamente estabas vencido y te pensabas hundir en el mar.
Arely interrumpe y expresa:
-¡Pero los chavos que te acompañaban! Ninguno te intento ayudar.
Johan se queda pensativo por unos minutos y les empieza a preguntar que como es la vida de ellos, tanto Arely como Manuel explican un poco y Johan les dice:
-Lo que pasó hoy en la playa es una estupidez que hice al escaparme de toda mi seguridad, mezclarme entre algunos jóvenes que para ser honesto no conocía por eso ellos estaban asustados de verme casi ahogar y no saber cómo reaccionar porque supongo tenían miedo de que los fuera a jalar hacia adentro del mar y al final del camino todo esto que me pasó fue el resultado de querer vivir "Una vida normal".
Tanto Arely como Manuel estaban conmovidos con el relato dado por Johan y al mismo tiempo sentían un poco de pena al entender que muchas veces crees tenerlo todo pero que aun así lo material no reemplaza la libertad de actuar y vivir una vida normal.
En ese momento ambos se sentían muy afortunados de tener una familia en un entorno donde se disfrutaba de las cosas y al mismo tiempo se convivía en paz y tranquilidad.
La cena continuaba con una agradable charla, de repente Johan le preguntó a Manuel si Arely era su novia, por lo cual, ambos jóvenes se vieron y soltaron una carcajada, le explicaron que apenas se habían conocido y que realmente solo eran estudiantes que coincidieron en un evento de ciencia, por lo que la cara de felicidad de Johan no se hizo esperar debido a que el consideraba que Arely era una mujer muy hermosa, de cuerpo delgado pero con curvas, rostro rosado angelical y un tono de cabello castaño que resaltaba el tono de sus ojos y su piel, además de que en la breve charla que habían tenido hasta el momento se notaba que la joven era inteligente, de buenos modales y muy educada.
- Arely pues honestamente creo que es una sorpresa conocer una mujer como tú,
expresa Johan
Manuel por su parte, se queda serio y muy en su interior piensa que efectivamente él quien en ese momento lleva más días charlando con Arely la encuentra muy hermosa e interesante y comenta.
- Si claro Arely es una mujer muy interesante pero con un estilo de vida muy sencillo, yo creo que intentar conmoverla con todo este lujo para ella sería un poco incómodo.
Por lo que Arely expresa:
- Chicos que no se les olvide que yo también estoy sentada aquí, y que si puedo expresar algo, diría que esta noche ha iniciado como una aventura que me ha permitido vivir algo nuevo y muy glamuroso que en definitiva toda mujer soñaría por presenciarlo aunque sea una vez en su vida.
- Pero Arely no te preocupes, a partir de ahora eres mi nueva invitada para cuando gustes venir a esta casa y solo basta con pedirlo te puedo acompañar a conocer muchos lugares del mundo.
Arely suelta una carcajada y dice:
- Con seguro que mi papá y mi hermano me van a dejar andarme paseando con un completo desconocido para ellos.
Manuel se ríe y simplemente se queda observando a Johan a quien le percibe una intención más allá de solo agradecerles que lo hayan salvado en el mar.
Johan por su parte les empieza a contar una historia muy conmovedora, donde les expresa porque está y se siente muy solo en la vida.
- Hace algunos años atrás, tenía una bonita y divertida familia yo también, mis padres eran una pareja muy agradable y les encantaba viajar, y mis hermanas siempre querían andar con ellos porque comentaban que papá cuando andaba de viaje, era muy esplendido, consentidor y les enseñaba muchas cosas nuevas y diferentes.
En alguna ocasión fuimos invitados a una boda en un lugar muy exclusivo a donde solo se llegaba en avioneta, por cuestiones de escuela yo no pude asistir, pero fué gracias a ello que ahora estoy aquí, en ese viaje la avioneta se desplomó y se vino abajo con mi familia en ella, una de mis hermanas si vivió pero no está bien recuperada aun y lleva algunos años luchando en una clínica en Estados Unidos donde la están enseñado a sobrellevar la situación desde lo físico y emocional y hacer una vida lo más normal posible con su condición.
Arely con cara de asombro le pregunta
-¿Pero Johan que fue lo que realmente le pasó a tu hermana?
-Manuel hace inventos de ciencia, ¿Crees que podamos ayudar en algo?
Manuel también pregunta y comenta que si en sus manos está el poder ayudarlo que con mucho gusto se pondría a la orden para lo que sirviera.
- En la universidad donde estudio, afortunadamente hay un presupuesto bueno para ciencia y nos permite hacer importantes proyectos y en ocasiones desarrollar algunos aparatos y patentes que hacen posible ayudar a personas en diferentes discapacidades motrices para realizar una vida más natural, hoy en día los avances de robótica y biotecnología están muy avanzados con seguro algo podremos hacer comenta Manuel.
La noche continúa y Johan les agradece a ambos chicos las intenciones de ayuda pero como ya se hizo muy tarde, es hora de regresar al hotel.
El chofer comenta estar listo por lo que lleva a los jóvenes de regreso a su lugar de estancia.
Ya estando en el hotel, Manuel toma la mano de Arely y le comenta:
- Sin intención de que me lo tomes a mal, permíteme expresarte que siento que eres una mujer muy hermosa, inteligente y de un enorme corazón. ¿Crees que tengo posibilidades de conocerte aún más? En definitiva me intimidas, me cautivas mujer.
Arely sorprendida por el comentario de Manuel, lo observa a los ojos y dice:
-Manuel en mi familia todo es muy conservador y por ello las cosas son despacio y llevan tiempo, mis padres son muy tradicionalistas. Por lo tanto, continuemos con disfrutar y charlar en este lugar, después ya veremos que nos depara el destino.
-Tienes razón, hay que disfrutar.
Aunque Manuel en su mente visualiza conseguir toda la información posible sobre Arely en los siguientes días…
Amanece de nuevo y Arely tenía la presentación de su proyecto en la jornada del mediodía, pero cuál es su sorpresa, que al llegar a la exposición, en primera fila se encuentra Manuel y otro grupo de amigos para apoyarla, aunque ella en su mente considera que más que apoyo, eso le genera un nervio mayor para el momento en el que le toque hablar. Pasan los minutos y se realizan presentaciones muy interesantes, pero que genera un momento de pánico para la chica, pues n logran abrir su presentación, el nervio aflora y después de algunos minutos todo vuelve a la normalidad y al final Arely no es la excepción y logra cautivar a la audiencia con su presentación.
Esa noche, el hotel tenía preparada la fiesta Rompe hielo para los universitarios, y claro que todos estaban muy emocionados de ir. Arely ingresa al evento con su compañera de cuarto y observa una multitud muy alterada con buenas intensiones de disfrutar. Cuando Manuel la observa a lo lejos, se interna entre la multitud para invitarla a bailar, pero nunca se imaginó que antes de que el llegara a su lugar, Johan haría acto de presencia y empezarían a platicar.
-Hola Arely ¿cómo estás? expresa Johan.
Arely con cara de sorpresa
-Johan, que gusto verte, pero no pensé que pudieras entrar, se supone mmm
-A veces ser acomodado ayuda, jajaja.
-¿Te gustaría bailar?
Arely primero le presenta a Sandra su compañera de cuarto por lo que Johan también comento que lo acompaña alguien más, él es Víctor un primo que acaba de llegar de Madrid y después los 4 chicos se dirigen a la pista.
Esa noche pasaron muchas cosas, hubo reyes de la fiesta, imitadores, bailes exóticos, mucho alcohol y una serie de situaciones que se omitían diciendo "Lo que pasa aquí, se queda aquí", seguido de las consecuencias que generaba el alcohol y la desinhibición.
Pasadas las horas ya en la puerta de la habitación, Johan y Víctor acompañaban a Arely y Sandra, pero Manuel de lejos simplemente observaba un poco molesto porque en toda la noche no la pudo cortejar.
Johan al despedirse, le da un tierno beso en la mejilla y le comenta:
-¿Qué te parece si mañana te invito a pasear?
La chica se emociona pero le inquieta ir sola por lo que comenta:
-¿Qué te parece si nos vemos aquí aprovechando que se te da el colarte en los hoteles?
Johan sonríe pero accede y se va.
Minutos después tocan la puerta de la habitación y Arely y su compañera se asustan pero se fijan haber quién es, y al abrir se dan cuenta de que es Manuel, solo que no era muy consiente de lo que hacía y mucho menos de lo que hablaba por que se le habían pasado las copas y en realidad se apareció en la puerta para reclamar.
-Me ignoraste toda la noche, tan divertida que estaba la fiesta y no me invitaste a bailar. ¿Y te hace feliz tu amigo?
Arely y su compañera se reían de lo que veían porque Manuel aun en su delirio y borrachera se balanceaba pero no quería perder el porte al hablar. Las chicas lo invitaron a pasar para darle un poco de café y llevarlo a su cuarto, Manuel por su parte no se quería regresar, decía que lo habían contratado como seguridad y ahí se iba a quedar.
Al día siguiente todos se reúnen a desayunar, Manuel aparece con una resaca que no puede con ella y empieza a preguntar.
-¿Alguien sabe cómo carajos llegue a mi habitación?, híjole creo que no me acuerdo de nada.
Todos le echan carrilla y le hacen burlas pero no le dicen nada más.
Cuando aparecen Arely y Sandra, se sientan alejadas de él y no lo quieren ni mirar. Manuel se siente raro y regresa a su habitación, intenta hacer memoria pero siente una laguna mental.
Por su parte Arely aparece en la zona de albercas acompañada de Johan, Víctor y Sandra y se los presenta a los demás, todos se integran y empiezan a platicar. Mas tarde aparece Manuel a quien no le agrada lo que mira pero igual se queda en el lugar.
Johan invita a todos los muchachos a un paseo en un Yate y se hace una fiesta que siempre han de recordar; hay quien se tira al mar a nadar, se pasean en motos acuáticas o simplemente toman sin parar, por lo que Manuel ya entrado nuevamente en copas, toma a Arely y le empieza a platicar.
-A pesar de conocerte con muy pocos días, siento que eres alguien muy especial, en serio que no se lo que me pasa pero me provocas una vibra extraña y me haces temblar, es como si nos conociéramos de muchos años atrás, y en cuanto me voy de tu lado no te dejo de pensar.
Arely nerviosa y apenada intenta hacerlo callar pero Manuel continua sin darse cuenta que alguien los mira por atrás.
-Me encantaría tener la oportunidad de conocerte aún más.
Se acerca a ella y la intenta besar.
Arely se lo evade y le reprocha.
-Manuel no empieces por favor, creo que debes descansar, creo que en ese estado no es conveniente hablar.
Pero su parte Manuel intenta tomarla de nuevo jalándola hacia él y en el oído le dice:
-Me gustas mucho, me vuelves loco, que tan difícil es hacerlo notar.
Arely se suelta, se regresa a cubierta y se integra a la convivencia, pero Johan aparece frente a Manuel y le explica que ya no debe de tomar y que en ese estado mejor se vaya a recostar.
Manuel enfurece porque siente que Johan pretende algo más por lo que no se deja intimidar y le expresa:
-¿Que sucede, cuál es tu intención con todo este festejo?
-¿De qué hablas?
-No me quieras engañar, entiendo que buscas tener amigos pero esto va más allá.
-No sé qué imaginas pero simplemente los invité a pasear y divertirnos un rato. Pero sabes una cosa, si te refieres a que intento con Arely, claro que las dudas te las voy a despejar. ¿Quieres saber si me gusta? Porque mi respuesta es Sí, si me gusta y mucho.
Por su parte Manuel siente que el corazón le da vuelta, camina y se va a cubierta donde encuentra a algunos amigos y se integra en el festejo pero con un amargo sentimiento. Por otro lado, Johan se reencuentra con Arely y le pide con ella hablar, desconociendo las intenciones accede y comienzan a charlar.
-Arely ¿Te quieres casar?
-Si claro, algún día.
-Sí supongo que como mujer has pensado que algún día te pudieras casar pero que opinas de estando así de joven, ¿Te quieres casar?
-Algún día me pienso casar, tener hijos y pasear, pero creo que nunca lo he imaginado que sea a esta edad, primero necesito termina mi universidad.
Johan se sonríe y le dice:
-Creo que no es el momento, pero vamos a bailar.
Arely se queda un poco extrañada, intenta no darle una mayor importancia y se dedica a disfrutar de la tarde que a criterio de todos fue fenomenal.
Ya casi al anochecer, el yate llega a muelle y todos los chicos se disponen a regresar al hotel, por su parte Manuel quien ya está mas coherente y menos alcohol en la sangre, busca a Arely pero es un poco tarde, ya que Víctor, Sandra, Johan y Arely están partiendo en el coche de Johan para al hotel regresar.
Los pensamientos de celos invaden la mente de Manuel, se molesta del solo hecho de imaginar que Johan pueda conquistar el corazón de Arely, siente mucha impotencia en ese momento, avienta una botella al suelo.
Ya en el hotel busca a Arely en su habitación y Sandra le comenta que no está, se queda inquieto y con muchas dudas en su mente.
Por su parte Arely fue invitada por Johan a conocer el puerto y esa noche pasear solo ellos dos.
-Este lugar es hermoso, el año pasado también tuve la oportunidad de venir al evento pero debo de reconocer que nunca salí del hotel.
-Arely lo que te dije el día de la cena en mi casa es real, el día que gustes venir yo estaría encantado de recibirte.
-Huy dudo que mis padres me lo permitan, sería como deshonrar su hogar.
-Bueno ya que hablamos de temas de hogar, debo expresarte que desde el momento en que te vi, me encantase, el solo hecho de recordar tus ojos y verte de lejos hace que mi piel se estremezca, pero cuando platicamos, es como si yo nunca te quisiera soltar.
-Johan me sonrojas y haces que me apene, en definitiva no se qué pensar.
-No pienses, mejor déjate llevar.
-No creo que sea lo apropiado.
Johan le toma de la mano, la jala hacia el y le susurra en el oído.
-Nada que no quieras que suceda hoy sucederá.
Le da un beso en la frente y Arely simplemente se deja abrazar.