CAP 47 – LA LUZ DE LIDIA, EN MARCHA La desconfianza cuando se asienta, no tiene retorno y provoca en ella que ya no autorice a nadie. Ni una receta, ni una rúbrica, ni una disposición del hospital. Representa que lee entre líneas todo el tiempo. Que cada guiño amable le parece un engaño. Significa que se siente sola inclusive si está en compañía. Y lo más severo: que comienza a dudar de sí misma. Porque si no puede confiar en nada… ¿cómo saber si no está viendo visiones donde no las hay? Inclusive con Diego… Él la ama. Ella lo ama. Pero hay instantes en que él le dice: Ya no me estás mirando como siempre. - Y ella contesta, bajito: -Sucede que ahora miro diferente. A todos. No es que no crea en él. Es que el sufrimiento la cambió. Y aunque lo sabe, no sabe cómo retornar. Pero hay

