Rose La señora Evie le sonrió a su esposo. No se si estaba bien, pero yo quería reír en este momento por las caras de Thomas y Brenda, eran un poema totalmente. Tristán no me soltó, me acerco más a su cuerpo y yo sonreí. —¿Qué significa esto? —preguntó Thomas con su mirada fija en Tristán y en mi, Brenda lo miró furiosa. —Mira cariño, Tristán ha traído a su hija ¿Puedes creerlo? Tenemos una nieta —dijo la señora Evie a su esposo con la emoción evidente en su voz. El señor Fletcher nos observó antes de dirigirse a su esposa y sentarse a su lado observando a nuestra pequeña hija como si no pudiese creer que aquello era verdad, que ella era real, mi pequeña lo miró con curiosidad, con esos bellos ojos idénticos a los de su padre, ella dibujó una sonrisa que hacía que uno se derritiera d

