Tristán Sujete la mano de Rose con fuerza, la ayude a subir al auto, le abroche el cinturón de seguridad. Le di un beso en la sien y acaricie su rostro, mientras sus lágrimas silenciosas se deslizaban por sus mejillas. Quisiera consolarla, pero debemos irnos de aquí. Ellos aún nos observan. No puedo creer que esto haya sucedido. Me duele verla asi con esa tristeza tan profunda. Ella quizá no estaba lista para este encuentro, pero sucedió. Ella tenía mucho guardado dentro, así como lo dijo su padre. No me gusta verla sufrir. Encendí el auto y nos alejamos de aquel lugar. Sus sollozos se intensificaron a medida nos alejábamos, no quería que la vieran tan rota, pero aquí estando conmigo ella me deja ver lo mucho que le duele. Me orillé, apague el motor, me incliné hacia ella. Le quite e

