Ella estaba comiendo sus tallarines con un poco de timidez mientras observaba embobada como el conjunto de músculos de los bíceps y parte de la espalda de Karim, se marcaban en su camiseta mientras él alimentaba a la hija de ambos, que se comportó muy bien por ser la primera vez que la llevaban a un lugar a comer fuera de la casa. La primera vez, pensó ella. Y sintió una especie de calidez expandirse en su cuerpo que no tenía nada que ver con estar comiendo esa comida caliente en una noche fría como esa. 'Pero no tan caliente como Karim', le dijo una vocesita malévola en su cabeza que ella acalló rápidamente. Karim terminó de darle la papilla a su hija y limpió la boca de la niña con una servilleta. Luego le dió su jirafa de juguete y la arropó en el carrito de bebé. La pequeña, satis

