Cuando llegaron los esperaba la nueva niñera, Stella, con la bebé que puso una sonrisa en su rostro cuando llegó y la vió. Su carita se iluminó de felicidad por ver a su mamá. Ella la alzó en brazos y la abrazó fuerte. No pudo evitar conmoverse. — Muchas gracias por haberla cuidado...— le dijo a la mujer mientras estrechaba a su bebé. — Es una niña adorable realmente...— le dijo la mujer mayor sonriendo. — Stella te ayudará...mientras te repones. Con la niña...y con todo lo que necesites — dijo Karim mientras iba a la habitación de la niña. Ella aún la cargaba y lo siguió. Se sorprendió muchísimo. La habitación estaba decorada, y había una cama donde antes estaban los almohadones en el suelo. Estaba todo hermoso. Lo miró con asombro. — Gracias...— Murmuró. Él no dijo nada. Solo dej

