Enter Sandman El motor del Mustang rugió con suavidad cuando Lía giró la llave. Esperó apenas un segundo. El silencio dentro del auto era demasiado denso. Demasiado cargado. Conectó el teléfono al sistema de sonido y no buscó listas. No dudó. No navegó entre opciones. Enter Sandman. Los primeros acordes de guitarra llenaron el interior del vehículo como una descarga eléctrica. Subió el volumen sin moderación. Necesitaba eso. La calle estaba casi vacía a esa hora. Las luces de los postes pasaban en intervalos regulares, marcando el ritmo de su respiración mientras la batería entraba con fuerza. No pensaba con palabras. Pensaba con sensaciones. Victor. Owen. Vaya combinación. Un hombre convencido de que puede comprar cualquier entorno con elegancia. Otro convencido de que pu

