Me dejé caer en el sofá con mis padres mirándome. Mi padre movió los labios diciendo "lo siento", pero yo solo le saqué el dedo y él se rió. —Ahora, cuéntamelo todo. —Bueno, ya conoces el comienzo de la historia. Me desperté, en el pasado, me enviaste con papá esperando que pudiera encontrar algo para ayudarme. Papá confesó, me contó sobre nuestros poderes y comencé a entrenar. —También volvió a empezar el entrenamiento de guerreras de nuevo —señaló mi papá, pero mi mamá lo fulminó con la mirada por encima del hombro. —¿Qué quieres decir con ‘reiniciar’? Lo vi tragar saliva y luego se frotó la parte posterior de la cabeza. —Te extrañaba. Y esperaba que todavía tuvieras amigos en la manada. —Corté con todos, Gav. Era demasiado difícil. Mi papá asintió. —Amy me lo contó este verano.

