Un día cálido, de baja temperatura, todo preparado cuidadosamente planificado. Ella cuerpo no muy robusto pero tampoco adelgazado, su mirada no muy alegre, pero si penetrante, nerviosa, pero a la vez deseosa de vivir lo que solo en sueños ocurría, de vivir esa fantasía que la mojaba en las noches. Ellos solo dominantes, preparados listos para hacer sentir, uno esperando preparando condiciones el otro saliendo a buscarla.
Ella sencillamente arropada, desprendiendo un olor excitante, preparada ardiente sus pensamientos, monta y se va con el perfecto desconocido, desconfía pero se deja llevar. Llegan al lugar una buena música de fondo, todo preparado, limpio, aromatizado, buen aspecto. Se sienta observa una voz que reconoce le da la bienvenida, se sienta a su lado y le pregunta: - nerviosa - ella solo responde que un poquito detrás de una sonrisa demoníaca y un humedecimiento en su interior que le brotaba por los poros, le ofertan un vaso de agua, lo toma con calma, hablan un rato, la coge de la mano, la tranquiliza, la prepara y la entra a un cuarto sonorizado cerrado, preparado, ambientado se cierra la puerta tras de ella, él le muestra que avance el otro le da un beso en la boca más que caliente, más que sabroso, la traga, la relaja, le crea el sentimiento de entrega, la acaricia y lentamente le comienza a quitar cada prenda de su cuerpo, el solo mira, atiende, espera. Todo comienza a suceder, sus ojos vendados ya, se pone en posición de sumisión, ella nerviosa y deja de funcionar sus ojos y todo comienza a fluir en su imaginación, por su boca entra uno de los miembros, la lame ella dócil, solo disfrutando en su imaginación todo lo que pasa en realidad, el otro entra al juego, la nalguea, la somete más, le agarra le agarra la cabeza la empuja a tomar más v***a, le muerde levemente la espalda, la vuelve a nalguear sensibilizando poco a poco la piel, le roza todo el cuerpo, le acaricia los labios vaginales con sus largos dedos, la comienza a excitar, ella ya no está en la tierra, ya se olvidó del mundo, ya no está con nosotros se encuentra en trance hacia los orgasmos, es lanzada hacia la cama es sometida en todo momento a los placeres de los amos, es forzada a ceder al placer es cogida por ambos miembros al punto de que se da cuenta que es multiorgásmica que también suelta líquido seminal.
Comienza a descubrirse cosas que para ella era primera vez que pasaban, la ponen en varias posiciones, le da uno, la somete el otro, siempre duro, sin delicadeza, le dicen cosas al oído le respiran en el cuello, le hacen orales a cada tanto, se detienen la dejan que suspire que coja aire, que relaje, la vuelven a apuntalar. Tres horas de sexo duro consensuado, la fatiga se empieza a apoderar de la sometida, pero no se detienen los dominantes, para ella una tortura de placer para ellos un trabajo bien realizado, el orgullo los impregna de excitación y le dan más, para ellos ella tiene que salir de ahí adolorida pero satisfecha excelentemente y por completo.
Todo sigue hasta que concluye, ella temblorosa tras su último orgasmo tendida en la cama, ellos se acuestan a su lado y le dan muestra de confianza, ella levanta su mirada, dando a ver lo bien que se ha sentido y expresa lo satisfecha que se encuentra por el gran placer brindado. Pasa el tiempo el momento concluye, la bañan y la visten ya que su cuerpo aún se encuentra acalambrado, la llevan la dejan, descansa y guarda ese día en la memoria, como su mejor momento, donde varios orgasmos seguidos le fueron arrebatados