ALLIE Maxi y yo nos besamos como si fuera la primera vez que lo hiciéramos en años, nuestras bocas fundidas en una danza caliente y desesperada con nuestras lenguas batiéndose a duelo en una acalorada batalla de deseo. Estamos sobre mi cama con su cuerpo sobre el mío, acomodado entre mis piernas; yo retorciéndome debajo de él, haciendo fricción sobre su entrepierna queriendo tenerlo dentro de mí cuanto antes, las cosas quedaron muy encendidas cuando mi abuela nos encontró más temprano y ahora corremos el riesgo de que mis padres nos sorprendan, pero eso no me importa, yo solo quiero estar con él y hacer el amor hasta que nos hastiemos uno del otro. —Allie, cierra la puerta con seguro. — me dice jadeando un poco, me encanta verlo así de excitado, y saber que es por mi. —Está asegurada,

