ALLIE Luego de escapar de casa de Maxi por la ventana, me pongo los zapatos y me voy a la mía, debo entrar de forma sigilosa porque si mi metiche madre descubre lo que he estado haciendo va a poner el grito en el cielo, ella es comprensiva para unas cosas, pero muy cerrada para otras y algo que realmente no puede soportar es la infidelidad y deslealtad. Aunque técnicamente no es que esté engañando a mi novio, ella no lo verá así. Entro a la la casa con mucho cuidado y voy a mi habitación tratando de no encontrarme con nadie, no es tan tarde y espero que la doña siga durmiendo. Cuando he llegado a mi habitación sin ningún contratiempo, entro rápidamente y cierro la puerta lentamente para no hacer ruido, pero doy un brinco al voltearme y ver a la mujer parada junto a la ventana. —¡Madre!

