MAXIMILIANO Allie Rose, no se ni que decir de esa mujer... hay demasiada historia entre los dos como para no sentirme intimidado con su presencia. Llegué en la mañana a casa luego de pasar la noche en la comisaría junto a ella, resacoso, amargado, desconfiado y muy caliente, tuve que jalarmela mientras estaba en la ducha para que no se me explotaran las bolas. Aún usa ese perfume que me alborota las hormonas, no puedo creer que solo bastaran unos minutos cerca de ella y perdiera totalmente el juicio. Tenía una década sin pensar en lo que pudo haber sido, una década pasó desde que puse en orden mi vida y comencé de nuevo sin la mujer que amaba y a quien hice odiarme para que pudiera seguir sus sueños sin tener que cargar con un peso muerto como yo. No diré que fue fácil o que mi situació

