Lorraine. En mis 26 años me había sentido tan fuera de lugar. Pensando que si me esforzaba más por agradarle a mi familia, a quien sea, lograría encajar. Ballet, vestidos hermosos, zapatos de diseñador. Derrochando dinero en mi exterior, pero jodiendo a cada momento mi interior. Mi corazón siempre fue frágil, siempre lloraba cuando Clarissa se burlaba de mi apariencia, poco después entendí que no era por qué fuera fea, no, me tenía envidia. Clarissa siempre fue delgada, pero le faltaban pechos que a mi me sobraban. Siempre era un problema para ella cuando en la secundaria se burlaban de que su hermana pequeña tuviera mas pechos que ella. Semanas enteras eran mi martirio después de cada insulto para ella. Hasta que tuvo edad para operarse, dejó mi vida en paz. Casi. Pero hoy, hoy me se

