[Punto de vista Fernanda]
—¿Qué te pasó, mami? —Alex le preguntó a su mamá al verla con las mejillas rojas
—Nada mi amorcito, me caí anoche. Nada grave. - ella le guiñó el ojo a Alex - Anda siéntate a desayunar, te hice tus Hot cakes con unas caritas felices. - ella acomodó al niño en la silla para que pudiera comer bien
—Gracias mami, te quedaron muy bonitas las caritas. - le sonrió el niño a Camila y comenzó a desayunar
—Alex, limpiate tu cara, estás todo batido de Nutella, por dios. - le dije al verlo todo manchado alrededor de su boca - Parece que no sabes comer.
—Lo siento mami, no lo volveré hacer. - él se disculpó y tomó una servilleta limpiando su boca
El silencio era abrumador, el silencio más incómodo que puede haber. Alex en ratos se quedaba mirando su plato, Camila le decía que comiera si no llegarían tarde al colegio.
Hubo un momento que Alex miró a su madre golpeada, la miraba con tristeza, después su mirada se desvió hacía a mí, me miraba con decepción.
—¿Ya acabaste? —Le preguntó Camila a Alex y asintió - Entonces vamos a lavarte esa carita ya ponerte el uniforme. - cogió al niño en brazos y subieron las escaleras
Camila y Alex no tardaron en bajar, el niño venía con su mochila colgando por su espalda y ya vestido con su uniforme escolar.
—Adiós mamá Fer. - se acercó a mí y besó mi mejilla
—Fernanda, recuerda que tienes que ir a recoger a Alex a su entrenamiento. - dijo Camila antes de salir
—¿Y por qué tengo que ir yo? —Pregunté
—Quedamos que tú ibas a ir por él, a mí no me da tiempo de llegar a recogerlo, Fernanada
—A mí tampoco. - dije
—Por favor, Fernanda. Es la última vez.
—Eso mismo me dijiste cuando lo tuve que ir a recoger a la casa de su amigo Freddy. - recordé que la otra vez me dijo lo mismo
—¿Irás a recogerlo, si o no? Sino para decirle a la vecina que me haga el favor de recogerlo.
—Está bien yo voy. ¿A qué hora tengo que ir por él? —Ella suspiró e hizo una mueca
—A la una de la tarde, Fernanda.
—Vale, a la una voy a recogerlo.
—Gracias ...— ella no dijo más y salió de la casa
Subí a mi habitación a tomar mi bolso y salir de la casa. Subí a auto, encendí el motor y conduje hasta mi empresa.
Mi padre me heredó hace un año su empresa, cuya consistencia en una cadena de ropa "Arlegui" esa es el nombre de la marca.
Entré a mi empresa saludando a todo mi personal que daba vueltas de un lado a otro, en una semana será la pasarela en Madrid, la cual debo asistir sin importar nada.
—Fernanada, tenemos un problema. - me habló Marc preocupado al verme salir del elevador
—¿Qué sucede? —Pregunté
—Tenemos un problema con Lais Ribeiro.
—¿Qué problema? —Pregunté
—Ayer por la tarde se le fracturó el tobillo izquierdo en el ensayo.
—¿¡Y por qué mierda no me hablaron !? - hablé molesta
—Te estuvimos marcando, pero nunca respondiste. - recordé que era cuando estaba con Keana
—Lo siento pero estaba ocupada. Háblale a Iglesia y arreglen eso inmediatamente que para eso les pago. - entré a mi oficina y me senté en mi silla acojinada forrada de cuero negro
No había mucho tiempo para contratar una modelo, en una semana es la pasarela y no voy a conseguir una modelo que quiera ensayar una semana antes del evento. Imposible, ni bajando el cielo conseguiría una joven que esté interesada.
—¿Qué vamos hacer, Fer? —Habló Iglesias entrando a mi oficina sin pedir permiso
—Está bien que seas mi mejor amiga, pero eso no te da ningún derecho de entrar a mi oficina sin permiso. - le dije
-Lo siento. Pero estamos en un problema con lo de Ribeiro.
—Lo sé Vero, pero no sé qué hacer no creo que una chica esté interesada y querer aprenderse la coreografía en una semana cuando comenzó a ensayar desde hace tres meses.
—Deja veo quién de nuestros ex modelos les interese, no importa aunque le paguemos un poco más.
—Has lo puedas y por el dinero no te preocupes. - ella asintió
—Voy a ver, cualquier cosa te aviso. - asentí y ella salió de mi oficina
Verónica aparte de ser mi mejor amiga es mi mano derecha, ella está casada con Lucia Viveros otra de mis mejores amigas, ambas tienen un hijo, James, ese es el nombre de su hijo. James y Alex se llevan más o menos de la edad, solo que Alex es mayor que James por cuatro meses.
No piensen que Lucy o Vero tienen un m*****o masculino, para nada. Si no que Lucy quedó embarazada de su ex-novio Nick, ese maldito desapareció al saber que Lucia quedó embarazada. Vero le ayudó a Lucy con su embarazo que cuando nació James Verónica le indicó su amor a Lucy, a los dos años ambas se casaron.
—Fernanda, ya tengo una chica que le interesa. - entró Verónica a mi oficina - Perdón si no toqué pero es urgente.
—No te preocupes Vero, te escucho.
—Se trata de una chica llamada Martha Hunt. - en ese momento me levanté de mi asiento para abrazar a mi amiga
—Gracias Vero, me salvaste nuevamente. Te debo una, amiga.
—Para eso somos amigas Fer, y creo que esta es la ocasión para pedirte ese favor. - la miré
—¿De qué se trata?
—El jueves de la otra semana es el festival de la escuela de los niños, y te quería pedir que si me das permiso de llegar unos días después a Madrid.
—Pero nosotros tenemos que viajar a Madrid el martes.
—Sí lo sé, pero quiero ver a James, le prometí que iba hacer lo posible para asistir a su festival. Por favor Fernanda, este es el último favor que te pido. - la miré por un momento
—¿Irás al festival ese? —Pregunté
—Claro, yo nunca me perdería un festival de mi hijo.
—No es tu hijo, Vero. - dije
—Ya sé, pero lo quiero como si lo fuera. Lo vi desde que era un embrión, imagínate el amor que le tengo a James. - bufé al escuchar sus cursilerías y suspiré
—Está bien ... Te vemos esperamos en Madrid.
—Gracias Fer - se acercó abrazarme - ¿Tú no irás a ver a Alex? —Preguntó y negué - ¿Por qué?
—No tengo tiempo, además estaré ocupada en Madrid.
—¿Madrid es más importante que tu propio hijo? —Asentí
—Por supuesto, esta es una oportunidad de oro, ¿te imaginas las puertas que se abrirán a la empresa? —Ella negó - Tú que vas a saber. Tú no te preocupes, pero te quiero antes del sábado en Madrid, ¿ok?
—Ok ...— suspiró
Verónica iba en camino a la salida de mi oficina cuando alguien abrió la puerta antes que ella, Keana. Entró con una sonrisa de oreja a oreja, meneando sus caderas, traía un vestido muy sexy ceñido a su cuerpo. Se veía hermosa
—Hola, Vero. - saludó Keana a Vero con un beso en la mejilla
—Hola, ¿qué haces aquí, tú debes estar ensayando? —Preguntó mi amiga
—Ah ... Vine a dejarle unos papeles a Fernanda. - mintió, no traía ningunos papales en mano
—No traes ningunos papeles, Keana. - le dijo Vero y Keana se quedó quieta sin decir nada
—Yo le daré esos papeles Vero, retírate por favor. - intervine en la situación y Verónica salió de mi oficina
—Yo choca. Hola mi amor. - dijo cuando salió Vero y se acercó a besar mis labios
—Hola, te vez muy sexy con este vestido. - la tomé de la cintura pegándola más a mí cuerpo
—Y si vieras lo que traigo puesto debajo. - su tono seductor me exitaba más de lo que ya estaba .
Keana me sentó en uno de los sillones de la pequeña sala que tengo en mi oficina. Puso su rodilla en mi entrepierna haciendo movimientos circulares, comenzó a desabrochar los pequeños botones de la blusa que llevaba, me quitó el sujetador deportivo dejando mis pechos descubiertos.
Comenzó a lamer mis pezones a su gusto.
Comenzó a besarme como si no hubiera un mañana, estaba excitada sin duda lo estaba.
Bajé mis manos hasta su trasero para apretarlo, ella gemía sin importar sin nos escucharan. Keana se encargó de quitarme los pantalones ajustados que llevaba dejándome en boxers, la recosté sobre el sofá para que yo le pudiese quitar su vestido vino dejándola solo en la linda lencería del mismo color de su vestido. Esta mujer me quiere matar. Comencé a besar y morder su cuello, ella jadeaba de placer. Me bajé mi bóxer liberando mi m*****o que ya estaba muy erecto, lo metí con delicadeza dentro de ella para no lastimarla, fui acelerando mis movimientos para darnos más placer.
—Oh ... Fer ...— Keana gemía lo más alto, llenando la habitación con sus gritos llegando ambas al orgasmo
Keana se arrodilló frente, tomó mi m*****o llevándolo a su boca, lamb comenzó a la parte de mis testículos hasta la punta de mi pene, hizo movimientos circulares con la punta de su lengua en la cabeza de mi m*****o.
—Ah ... sigue ... Ke ... Keana ...— le supliqué
—¿Qué hora es? —Pregunté al ver que Keana miraba la pantalla de su móvil
—Son las dos y media. - me levanté de golpe y ella me miró extrañamente - ¿A dónde vas?
—Olvidé que tenía que ir por Alex a la una a su entrenamiento. - dije poniéndome mis pertenencias
—¿¡Es enserio, Fernanada !? ¿¡Me vas a dejar aquí sola!? - habló molesta
—Sabes que me encantaría quedarme contigo preciosa, pero tengo que ir a recogerlo. - besé ligeramente sus labios - Cámbiate lo más rápido posible y sales.
Conduje a la máxima velocidad que pude, esquivando carros y saltándome uno que otro semáforo.
Lo que tengo que estar haciendo por ir por ese niño. Estacioné mi auto fuera del club donde entrena Alex, el policía de seguridad me preguntó por quién venía y le respondí para dejarme entrar. Nunca había entrado al sitio, era la primera vez que lo hacía, pasé por todos los pasillos hasta que visualice al castaño, estaba mirando el suelo, con una pequeña maleta a su lado
—Alex. - le dije y me miró sonriendo
—Mami, pensé que te habías olvidado de mí.
—Tengo trabajo y lo sabes.
—Sra. Arlegui, le recuerdo que la salida es a la una, y no a las tres. - habló el entrenador de Alex, Bradley Simpson
—Lo siento, tengo trabajo. - respondí
—Yo también trabajo Sra. Arlegui, y créame que yo haría lo posible por ir a recoger a mis hijos a tiempo.
—¿Usted trabaja? —Pregunté y él asintió - No creó que enseñar a mocos a patear un maldito balón sea un trabajo. - reí sarcásticamente provocando una mirada seria de su parte - Vamos Alex. - tomé la maleta de Alex y salimos del sitio
—Fuiste algo grosera con mi entrenador, mami. - Alex habló en medio del camino y lo miré por el retrovisor
—Cállate porque voy manejando, Alex. Además, por venir a recogerte dejé mi trabajo.