Paco y Laura es un matrimonio de treintañeros, sin hijos. Los dos trabajan, el de vendedor de coches en un concesionario y ella en una inmobiliaria. Cuando empezó esta aventura llevaban 7 años casados, con algún altibajo pero sin más consecuencias. Aquella mañana él había ido a almorzar con su jefe, Pedro, y éste, entre copas de vino, le confesó que Luisa, su mujer, cada vez tenía menos ganas y que para recuperar la complicidad habían acudido a un lugar de esos que denominan swingers, de intercambios de pareja. Ante la curiosidad de Paco, su jefe fue dándole detalles de aquellos encuentros y le comentaba como desde entonces la vida s****l con su mujer había mejorado mucho y los dos estaban volviendo a recobrar sensaciones que ya estaban gastadas con el paso del tiempo y los dos hijos que

