EMMA Entro y cierro la puerta con fuerza, pero no porque esté enojada… sino porque si no lo hago así, sé que mis piernas van a fallarme. Me dejo caer contra la madera, sintiendo cómo todo mi cuerpo tiembla. Siento la garganta apretada, los ojos ardiendo, el corazón desmoronándose en pedazos que ya no puedo sostener. No sé cuántas lágrimas ruedan por mis mejillas, solo sé que no puedo detenerlas. Me duele el cuerpo, como si me hubieran dado una paliza. Me duele el pecho, como si alguien lo estuviera aplastando sin piedad. Me duele… Matt. Camino torpemente hasta mi cama, me dejo caer sobre ella y me abrazo las piernas. Quiero gritar, pero no me sale ni el aire. Solo este llanto silencioso y brutal, este nudo imposible en la garganta. Lo arruiné todo. Lo peor es que él tenía razón en mu

