Me había saludado con un apretón de manos y se acercó demasiado a mí, invadiendo mi espacio más de lo necesario sabiendo que eso no le gustaría para nada a Benjamín. Trate de alejarme sin que se viera tan evidente cosa que resulto fatalmente debido a que tropecé con mi propio pie y estaba a punto de estamparme contra el suelo pero antes me agarro firmemente del brazo tirando de mi hacia adelante por lo que choque contra su musculoso torso. Maldije para mis adentros y lo mire con los ojos como platos. - ¿Estás bien? – pregunto con amabilidad mientras yo recuperaba el equilibrio. - Estoy bien – refunfuñe frunciendo el ceño - ¿Qué haces aquí? - Es una fiesta y las fiestas me van demasiado. Son mi pasatiempo favorito – dijo guiñándome un ojo. Empezaba a buscar dentro de mi cerebro alguna p

