Después de la fiesta de la fraternidad los días habían pasado de una forma lenta y tediosa que no ayudaba en nada a la situación actual por la que estaba pasando. El distanciamiento con mis amigos me había llevado a verme envuelto en una torre de libros y estudio de la cual no podía escapara porque no sabría a que otro lado iría a estar solo. Prefería la compañía de mis héroes literarios a sentirme mal conmigo mismo y pensar en lo solitaria que se había vuelto mi vida, bueno, al menos más de lo normal cosa a la que ya me iba acostumbrando. Pasaba mis tiempos libres en la biblioteca y evitaba a toda costa que Benjamín me invitara a pasar el rato con él y con sus amigos ya que era un lugar en el que no encajaba para nada. sus amigos resultaban bastante…explícitos hablando y no encontraban ot

