Benjamín se había posicionado posesivamente a mi lado. Abrazándome por los hombros y atrayéndome hacia él, dejo un pequeño beso en la coronilla de mi cabeza lo que había provocado un leve rubor en mis mejillas. Todo el equipo sudado de futbol paso por nuestro lado y varios de los chicos le dieron palmadas en la espalda u otro gesto amable mientras que yo me puse a escrutar el rostro de Carter que se encontraba de pie frente a nosotros. Carter estaba sonriendo y también tenía un pequeño rubor en las mejillas lo cual no era muy típico de ver en mi mejor amigo, pero de cierta manera sabía que era una buena señal, después de todo, la pequeña sonrisa que esbozo después me lo dejo claro. Benjamín se me quedo mirando como a la espera de que le explicara lo que estaba sucediendo ya que suponía yo,

