—Después de escuchar detenidamente todos los testimonios y pruebas presentados ante este tribunal, incluyendo los dolorosos hechos de infidelidad que han llevado inevitablemente a la disolución de este matrimonio de once años, he llegado a una decisión inequívoca —dijo el juez con voz clara y firme, mientras ajustaba sus gafas y miraba directamente a los presentes en la sala—. La custodia de Valeria Montiel Peralta, de ahora en adelante, se otorgará al padre, el señor Julio Montiel —continuó, mientras el silencio sepulcral invadía la sala—. Esta resolución se ha considerado primordialmente por el bienestar emocional y psicológico de la menor. Aunque ambos padres han cometido errores significativos durante este proceso... porque sí que los han cometido, y no son pocos —aseguró el juez con t

