Ya habían pasado algunos días desde que Julia despertó. Cuando el fin de semana llegó, Julio viajó junto a Val, para que esta acompañara a su madre en las terapias, pero él no se quedó. —¿Te vas? —Cuestionó Julia, al escucharlo decirle a Val que podía quedarse hasta que le dieran el alta a Julia, ya que los exámenes habían terminado, y había una semana de vacaciones. Ante esa pregunta, Val miró a su padre, y supo que debía dejarlos solos. —Mamá ¿quieres que te traiga algo? ¿puedes comer cosas de la cafetería? —Julia miró a Valeria que estaba nerviosa, y sintió que algo andaba mal— Ok, te traeré un chocolate —dicho eso se fue, dejando a sus padres solos para que se tocara ese tema. Ya a solas, Julio se acomodó en el asiento, su mirada estaba puesta en su dedo, el cual ya no contenía el

