El rey Delius se encontraba frente a él con una mirada sádica, parecía estar más que complacido de encontrarse frente a frente con el dragón blanco de Edevane, el salvador de ValQuiz, mata dragones y caballero de blanca armadura. —Lord Dorian Edevane. —Pronuncio su nombre con tono pomposo. Parecía querer probar que era mucho mejor que Dorian. Dorian sabía que Delius Candida solo era el hijo consentido del difundo rey Aelius Candida. No era como si le importará, pero había algo peculiar en él, que no le dejaba concentrarse. En la dorada habitación solo se encontraban cara a cara él y Dorian. —Su majestad—Reverencio al hombre vestido con prendas verdes de distintos tonos y luego continuó serio, esperando que fuera al grano. Había un gran balcón frente a ellos, desde el cual se podía ver

