Daleck se levantó una y otra vez cada día intentado encontró a Dorian en ese árido desierto, había durado días perdidos, pues no entendían bien los mapas y los camellos estaban indispuesto a avanzar. Él y los hombres buscaron una y otras vez el paraíso terrenal en el que habían vivido. — ¡Él debió llegar primero!—Soltó Daleck. Están dudoso de eso, porque Dorian habían desaparecido luego de que un tornado de arena apareciera por donde el corría sobre su caballo. Daleck deseo entender en varias ocasiones que le hizo correr y mientras caminaban en el árido desierto, solo podía pensar que su querido hermano se encontraba solo y abrumado. Probablemente ya había llegado a su destino. Para cuándo por fin después de varios días perdidos encontraron la entrada a Edevane, se toparon con una rea

