11

1997 Words

Al día siguiente, Lizzie parecía renovada. Había disfrutado tanto de aquella cena que sus intentos por dejar de pensar en Leo se habían vuelto imposibles. Había aceptado volver a hacerlo y eso la llenaba de esperanza. Sabía que su unión era falsa, pero creía que a lo mejor, lograba conocerlo un poco más y hasta aventuraba la posibilidad de convertirse en alguien importante para él. Había pasado la mañana recorriendo aquel jardín, incluso le había preguntado a Aída si podía poner música y había bailado por la casa con alegría. Si iba a estar allí debía dejar de sentirse como un turista en un museo. Estaban casados, se suponía que era su casa. Llegada la tarde se disponía a bañarse cuando Aída la llamó. -Señora Elizabeth llegó esto para usted. - le dijo entregándome un paquete que abri

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD