De repente, cuando ya estaba sumergiéndome en mis pensamientos negativos, Lara se para justo al frente de mí, y me mira detenidamente a los ojos, esta mujer de 1,70m, con un jean ajustado que llega hasta un poco más arriba de los tobillos, para dejar ver unos tacones azules, altos, que adornan a sus hermosos pies, su cuerpo absurdamente perfecto me hace perderme en él, veo su cintura, la cual va prácticamente desnuda, ya que lleva un suéter tipo top, que solo queda ajustado en su pecho, su pecho perfecto, y luego deja ver esa exquisita cintura, morena, como toda su piel, parece que la hicieron en azúcar, por el brillo que tiene, parece pintada.
Me ve y me pregunta,
- ¿No estás contento? –
Mientras comienza a caminar lentamente hacia mí, provocándome, ya yo sabía lo que iba a ocurrir, o eso creía.
Justo al estar muy, pero muy cerca de mí, chocó sus piernas con mis rodillas, yo levanté la mirada, y le dije,
- Estoy normal, ni molesto, ni contento, normal –
Ella se inclinó y me besó, suave, y rápido, yo inmediatamente dirigí mis manos hacia sus piernas, pero ella me las apartó, se puso de rodillas ante mí, y me dijo,
- ¿No hay nada que pueda hacer para que mi esposo sea tan feliz como yo el día de nuestra mudanza? –
Ya en este punto se me olvidó todo, mi antiguo vecindario, mi extraña boda, todo, solo quería tomar a mi esposa y hacerle el amor, así que le dije,
- Sí, quítate la ropa –
A lo que ella me respondió,
- Tan lindo, ¿Crees que estás al mando? –
Y desabotonó mi pantalón con mucha calma, bajó mi cremallera, y procedió a jalar con fuerza mi jean, yo me levanté un poco, para que pudiera tener éxito, pero inmediatamente la tomé por el cuello para besarla, ella se soltó, e hizo mucha fuerza para bajar mis brazos, me miro a los ojos, y sin quitarme la mirada comenzó a meter su mano en mi bóxer, a estas alturas ya yo estaba extremadamente excitado, me desnudó parcialmente con una sola mano, acerco su boca a mí, y me dijo,
- Alguien no está tan triste como tú –
En ese momento la tomé por el cabello, y juro que me regaló una de las mejores experiencias improvisadas de mi vida, como siempre lo hace, antes de terminar procuré avisarle, pero no dejó que me moviera, que la moviera, nada, así que simplemente me tocó terminar, sin que nada pudiera detener ningún impulso, y eso, eso es algo que debo decir se sintió realmente increíble. Justo en ese momento llamaron a la puerta del apartamento, pero yo no reaccioné, aún estaba viajando en el mundo del placer, Lara se levantó y dijo,
- Iré a ver quién es –
Yo raídamente le respondí,
- Espera, no estoy en buena condición para recibir a nadie, espera que me suba el pantalón lave mis manos, mi cara, y me arregle un poco –
Pero ella solo mi miró de reojo, sonrió, y procedió a abrir la puerta.
Yo como pude tomo mi pantalón y voy al baño, abro la puerta, lanzo mi pantalón a un lado, y comienzo a lavarme la cara en el lavamanos, respiro profundo un par de veces, y escucho voces a la entrada del apartamento, me quedo por un momento viéndome en el espejo, retomando energía sonriendo un poco, y cuando volteo está parada en la puerta de mi baño una mujer increíblemente hermosa, con una piel casi tan blanca como el papel, unos labios pintados de color chocolate, pero el labial mate, que la hace ver mucho más sexys, un vestido corto, bastante corto, deportivo, tipo casual, con acabado de chemise, como una prenda polo de caballero, pero hecho a la medida para dama, no, para dama no, para ella, ¡Qué cuerpo! Una cintura increíble, el vestido muy ceñido deja ver que su abdomen es perfectamente plano, unas piernas maravillosamente firmes, y unos zapatos deportivos, como unos tenis con una especie de tacón, su cabello es rubio, rubio intenso, y tiene unos ojos muy expresivos, tanto que con la mirada me recordó que yo estaba desnudo, así que reaccioné.
Tapé mi desnudez, y procedí a cerrar la puerta con cuidado, ella solo se me quedó mirando, no reaccionó para nada, le cierro la puerta en la cara, y escucho que le dice a mi esposa,
- El baño está cerrado con llave, vecina, no pude pasar –
Y una esperada respuesta de Lara en el fondo,
- Debe ser mi esposo, en lo que salga le digo que te muestre el tema de la ducha –
Yo pensaba en ese momento muchas cosas, ¿Por qué esa mujer se me quedó viendo de esa manera? ¿Por qué yo no reaccioné rápido? Realmente eso es pasar una gran pena, ¿Por qué no dijo lo que vio? Quise creer que fue por pena, y ¿Qué diablos le pasa a mi ducha? Salí del baño y ahí estaban, dos (2) hermosas mujeres sentadas en mis cajas de mudanza, así que procedí a unirme a la conversación mientras buscaba un poco de agua en la nevera,
- Disculpen la tardanza, no me acostumbro a las habitaciones del lugar -
Lara me recibe,
- Tranquilo, amor, le decía a mi nueva amiga que quiero hacer unos cambios a la ducha -
La vecina se levanta, se acerca a la cocina y me extiende la mano,
- Mucho gusto, vecino, mi nombre es Mirna Croft. Y le decía a su esposa que yo siempre quise estar debajo de usted -
En ese momento me ahogué inevitablemente con el agua que apenas me comenzaba a beber, y quedé realmente como un tonto, dejando caer agua al suelo. Lara se levantó con pena y preocupación por mi desastre,
- ¿Estás bien, amor? -
Yo respondí rápidamente,
- Sí, sí, disculpen -
La vecina continuó mientras yo buscaba algo para limpiar mi desastre de agua,
- Como le decía, vecino, siempre quise vivir en el piso de abajo, en ese apartamento, y hoy es una realidad, pero antes de conseguirlo viví en dos (2) apartamentos diferentes, en este mismo edificio, y uno (1) de ellos, fue éste, fue el primer apartamento que compramos aquí -
Yo me intereso un poco,
- ¿Vivías aquí? -
Lara interviene bruscamente,
- ¿Qué pasa contigo, Diego? Estás como a la defensiva, no seas grosero con nuestra vecina, mira que es la primera en venir a darnos la bienvenida –
Yo la miro sin saber qué decir, y la vecina responde,
- No se preocupen, deben de estar cansados por todo el tema de la mudanza, aunque vi que hicieron todo con el servicio VIP local, así que se ahorraron lo de cargar las cajas –
Yo me defiendo un poco,
- Solo quería saber si vivió aquí, porque podría ayudarnos un poco con todo el tema de las mejoras que quieres hacer, Lara –
Lara le regala una sonrisa a nuestra invitada,
- Me encantaría ofrecerte algo de comer y beber, pero aún no tenemos nada –
La vecina niega con la cabeza,
- No se preocupen por mí, yo solo vine para advertirles –
Yo miro a Lara y pregunto,
- ¿Advertirnos qué? -
Lara me mira interesada en la respuesta de nuestra vecina, y ella nos responde,
- Este es un edificio hermoso, y se vive muy bien, pero los vecinos son todo un tema, así que tienen que tener cuidado con las amistades que hagan –
Lara la interroga,
- Pero dime, amiga, ¿De quién nos debemos cuidar? –
Nuestra vecina comienza a despedirse,
- Por ahora tengo que irme, si mi esposo llega y se da cuenta de que vine a visitarlos el primer día me mata, ojo, no literalmente, él es un amor. Vengo mañana, y les platico con más detalles, pero hay una mamá soltera, nunca le hemos visto esposo, pero todas cuidamos mucho a nuestros esposos de ella, ya saben cómo son esas mujeres, tienen un hijo con cualquiera, y luego quieren destruir los buenos matrimonios. También, está una señora que es muy sospechosa, siempre paga todo al día, en las colaboraciones da mucho dinero, tiene muchas operaciones encima, y vive sola, nunca hemos descubierto que trabaje, y solo sale de su apartamento a correr, de ahí al gimnasio, y luego a su hogar, es muy rara –
Yo veo a Lara, esto me parece más un tema de chisme que alguna cosa importante, Lara me abre los ojos en señal de que no diga nada imprudente, la vecina continúa,
- Está e vigilante, que es un hombre de clase baja, siempre que puede trata de contar sus problemas para dar lástima, no lo ayuden una vez, porque les pedirá siempre. Y él apartamento seis seis seis (666), es un vecino que viene una (1) vez al mes, nunca sabemos cuándo va a regresar, nunca trata con ninguno aquí, prácticamente no le hemos escuchado la voz, viste muy elegante, se le nota que tiene demasiado dinero, y por lo que hemos podido averiguar, no es de ninguna ciudad cerca. Vecinos, me voy, mañana les doy más detalles –
La vecina se dirige a la puerta, se despide, y nosotros cerramos, nos miramos, y soltamos una carcajada.