No hice más que esperar que los días pasaran, finalmente me fui a la suerte y decidí descubrir cuál era la propuesta de empleo que me estaba dando Charlie. Todo en éste momento era bueno. Tarde o temprano mi embarazo comenzaría a notarse y en esos días, tendría que vivir con lo que ahorre por ahora. La habitación que alquilaba no pasaba más allá de una pequeña cama en una esquina, un baño pequeño y una cocina que no pasaba de una cocina eléctrica, fregadero y una mini nevera. Era así como comenzaba de nuevo y era lo más económico que había encontrado. No tenía más. Desperté esa mañana y cruzaba los dedos. No había llegado la hora y ya moría de nervios. No hice más que ponerme de pie, cepillar mis dientes y atar mi cabello en una cola alta. Sonreí ante el espejo y observé mi vie

