Mis hijos con Silvi. Dios, pensar en esto me saca una sonrisa. Cuando Noah se va me pierdo en los pensamientos; pienso en ellos, en los momentos felices que podemos pasar cuando sepan que soy su padre. Salgo del trance cuando veo a Lara acercarse. ¿Qué hace aquí? Curvo las comisuras cuando ella me regala una sonrisa. Antes de llegar a mí le pide a la empleada que la acompaña que le entrega el bolso, al llegar me saludo con un beso, el cual corto de inmediato para cuestionar. —¿Qué haces aquí? O mejor dicho ¿Cómo supiste el lugar de la obra? —Bueno, vine a dejarte el almuerzo, y como supe que estabas aquí, tu hermana me platicó sobre este lugar. Enarco una ceja y miro la hora. No tengo ni veinte minutos que llegué, sé que ya es mediodía, pero no tengo ganas de comer nada. Cuando

