Al escuchar esto sentí un enorme mareo que me hizo trastabillar, la única explicación que encontraba era que Ryan… ¿Es eso posible tan siquiera?… ¿Acaso él es…? ¿Mi Hades? “Creo que tienes que decirle muchas cosas a Ryan, me alegra saber que tengo una sobrina más. Nos vemos cuando regresen, cuñada.” Adair colgó y me di la vuelta para ver a Ryan, él me miró fijamente. Trataba de procesar la noticia, al parecer el destino ya nos tenía deparados el uno al otro. — ¿Estás bien, cariño? — Ryan se acercó a mí — ¿Qué sucede? En el momento que iba a hablar no pude hacerlo, lo único que podía hacer era ver esos ojos que aunque no eran los mismos, no tenía duda que se trataba de él. — Hace unos años vine aquí, eran los festivales de La Toscana. Lo cual no es una excepción actualmente. Durante es

