NARRADOR OMNISCIENTE —Creí haber sido claro la última vez que nos vimos —dijo Serik, entrando a aquella habitación de invitados. Estaba yendo demasiado lejos al hablar con ella, si uno de los Voyevikis los viera y le fuera con la información al Boss, estaría en graves problemas. Obtener el título de UnderBoss, a su corta edad, se lo había ganado a pulso, no iba a echar todo ese esfuerzo por la borda, mucho menos por un capricho. —Tienes que ayudarme —la voz de Alina, se rompió—. No quiero estar aquí, ni siquiera sé por qué me metieron en esto, yo no tengo nada que ver con el mundo criminal. A Serik le pareció curioso el cambio, siempre la había visto como una chica alegre, soñadora, no era un idiota, ella estaba enamorada de él, sus ojos no mentían. Una emoción carente en ellos en ese

