Elena Hace 16 años, antes de mi secuestro, Abelardo y yo vivimos un complot en la empresa, Clark Madison, hijo de un señor Mikel, asociado de mi padre, vendió nuestra colección a la competencia con cien mil dólares y escapó. Nunca supe más de él, creemos que se fue a vivir a México y se cambió el nombre. Su padre, por supuesto lo expulsó de su vida, pagó la deuda y se retiró. Ahora sé que murió solo en una casa de retiro en San Miguel de Allende, México y que sus herederos ya no heredaron gran cosa de la fortuna que el señor Madison tenía. Desde entonces, siempre hemos hecho dos colecciones por temporada y una de reserva, para siempre tener un as bajo la manga y procurábamos presentar nuestra colección primero que nadie. La semana de la moda de París, es la más importante, le sigue Milán

