Edward Mientras mis padres resolvían todos los conflictos de la empresa, yo estaba encerrado en aquel pent-house. Mi padre me pidió que tuviera paciencia, hacer una vida pública entre tanto conflicto no era seguro para mí. Mi madre, o quien yo creía que era mi madre, Josephine Morgan me había dejado a mi suerte. Durante 16 años yo creí que mi realidad era otra, y en cierto modo lo fue, pero de pronto, resulta que mi madre no es mi madre, que mi padre si es mi padre y mi madre, que había muerto no estaba muerta, tengo una hermana grandiosa, y no solo llegué a reclamar algo que pensé que no querían darme, era el heredero junto con mi hermana de todo un imperio de la moda. Traté de contactar a Josephine, porque me sentía abrumado y con un manojo de emociones que me tenían confundido. —Deb

