Viggo hace mucho tiempo que había perdido la esperanza de encontrar a su pareja destinada, más precisamente después de que Draco regresara de cada una de las expediciones sin siquiera una pista de ella. — Lo siento amigo, una vez más no la hemos encontrado —se disculpó Draco mientras se sacaba el yelmo y lo dejaba sobre la mesa—. Ya pasaron varios meses, buscamos por todos lados y es como si la hubiera tragado la tierra. — ¡Eso es!¿Y si no está en tierra? —preguntó de repente como si una nueva idea rondara en su cabeza. —¿Qué quieres decir?—se sentó exhausto intentando no bostezar y lo miró con intriga. — Que a lo mejor la sacaron en barco y ahora se encuentra en el medio del extenso mar —habló esperanzado mientras buscaba algo de cenar entre los gabinetes—. Si Ryan se fue en barco seg

