Capítulo III: La Venganza de Lucia

3195 Words
Mientras ella iba conociendo cada uno de los galanes, su sed de venganza se mantenía muy presente dentro de su ser. Después de mucho pensarlo, comenzó su trabajo para vengarse primeramente de su exmarido Santiago. Ella contrata un investigador privado para qué la ayuda a descubrir cada una de las fragilidades de su exesposo. Durante esa investigación, Lucía descubrió que su exesposo estaba involucrado en varios negocios ilícitos y ella pensó que esa era la manera perfecta de vengarse de él. Ella estado pensando utilizar esa información a su favor. Sabía muy bien que se utilizaba esa información de manera adecuada, podrías lograr dejar a su esposo sin nada. El hecho de pensar en dejar despojado a su esposo de las cosas que tanto amaba como lo era el dinero pensó que sería la mejor venganza que ella podría llevar a cabo contra él. Aunque ella ya sabía acerca de los negocios ilegales por parte de su exmarido, sintió que necesitaba tener pruebas tangibles sobre lo que el detective había investigado anteriormente. Es por eso que pensó que la mejor manera de sacar la información a su exesposo era acercarse hacia él, haciéndole creer que estaba interesada en que retome su relación. Llamada de Lucía a Santiago Lucia: estoy segura de que mi llamada te ha de extrañar un poco, pero la verdad es que quiero hablar contigo. Desde que regresé a la ciudad he estado pensando que dejamos muchas cosas inconclusas y me gustaría tener una conversación contigo para cerrar de manera adecuada el ciclo que vivimos juntos. En un inicio a Santiago le extrañó mucho la actitud de Lucía mientras se llevaba el proceso de divorcio, ella le dijo que jamás le perdonaría lo que había hecho y hasta le aseguró de que él jamás volvería a saber sobre ella, pero al mismo tiempo le daba mucho gusto saber de qué ella estaba intentando tener un acercamiento con él. Santiago: tengo que admitir que me ha sorprendido un poco tu llamada debido a que la última vez que nos subimos tú me dijiste que no querías volver a saber nada sobre mí en lo que te restara de vida. Lucia: en ese entonces yo me encontraba muy dolida por todo lo que habían pasado, tienes que entender que superar una traición no es algo sencillo, pero luego de tanto tiempo alejada pensé mejor las cosas y creo que lo mejor es que nosotros hablemos y recordemos un poco los viejos tiempos y aclaremos los puntos que no fueron aclarados en su momento. Santiago: Estoy totalmente de acuerdo contigo, creo que lo mejor será de que nosotros hablemos y aclaremos lo que tuvimos pendiente. Si estás de acuerdo pásame tu dirección y yo llegaré a tu casa por ti a la hora que me indiques. Lucia: la dirección ya la conoces, estoy viviendo en la que en algún momento fue nuestra casa. Estoy segura de que todavía no has olvidado Cómo llegar hacia ahí. Santiago: puedes estar segura de que todavía recuerdo cómo llegar al que era nuestro hogar. Lucia: esta noche tengo una cena de negocios, así que pienso que lo mejor será que nos veamos antes de que yo me vaya hacia mi compromiso laboral. Cerca de la que era nuestra casa, hay una cafetería, si no tienes ningún inconveniente me gustaría que vayamos a este lugar para poder platicar a gusto. Santiago: por mucho tiempo ese fue nuestro lugar preferido y claro que no tengo ningún problema por ir ahí. Luego de esa llamada, Lucía comenzó a pensar de qué manera ella podría sacarle la información a Santiago. Debido a que ella necesitaba de que le diera detalles y nombres de las personas con las cual se encuentra involucrado en sus negocios ilícitos para poder llevar a cabo su plan de venganza. Luego de mucho analizarlo, pensó que la mejor manera para que él volviera a confiar en ella es hacerle creer que tenía ganas de regresar, que extrañaba mucho el estar junto a él. Esa tarde Lucía pasó muy estresada, quería que todo saliera de la mejor manera y poder obtener las pruebas suficientes para poder mandar a su exesposo a la cárcel. Cuando la hora había llegado para salir hacia el lugar que había acordado con su esposo, su corazón comenzó a latir rápidamente. Santiago llegó muy puntual al que en algún momento fue su hogar junto a ella. Lucía salió de su casa, se subió al carro de su exesposo y ambos se conocieron hacia el café que se encuentra a tres cuadras. Mientras se encontraba en aquel lugar, Lucía comenzó a coquetear un poco con su exesposo para tratar de hacerlo entrar en confianza. —Aunque las cosas entre tú y yo no hayan terminado de la mejor manera, quiero que sepas que después de tantos años he logrado entender un poco la situación. Siento que en su momento no dejé que te disculpara su me dieras una explicación sobre qué era lo que había sucedido para que llegaras hasta el punto de engañarme. Tengo que disculparme por eso, pero debes de entender que en ese momento el dolor fue tan grande que no podía ver más allá de la situación. —Comprendo a la perfección que la situación te sobrepasara, la verdad es que en ese momento yo me comporté como un completo patán y no sabes cuánto me arrepiento todo este tiempo que has estado lejos, he sentido de que mi vida no ha tenido sentido alguno. Tú eres una mujer tan bella y entregada y no sé cómo te deje ir, la verdad es que estoy muy arrepentido de haberlo hecho. Lucia noto que su exesposo seguía haciendo todo un don Juan y ella estaba dispuesta a aprovechar eso en su contra. —Ahora que el tiempo ha pasado y las heridas han sanado, me gustaría saber ¿qué fue lo que te llevó a engañarme? —Fue mi inmadurez. Nos casamos muy jóvenes y todavía teníamos muchas cosas por vivir. No quiero que me malinterpretes, la decisión de casarme contigo fue la mejor que pude haber tomado en toda mi vida y el engañarte fue la peor. Pero siento que estamos tan ciegamente enamorados que nos apresuramos a casarnos y no nos dimos cuenta de que necesitamos tomar un tiempo para conocer otras personas y convivir, tener más experiencias. Ahora que han pasado los años y que ya todo eso lo he tenido, siento de que cometí un gran error al dejarte ir. El perderte ha sido el error más grande que he cometido en toda mi vida, tengo que admitir que me arrepiento demasiado. —La realidad es que luego de que las heridas sanaron no he podido dejar de pensar en ti. Todos aquellos momentos tan bellos que vivimos juntos tienen mucho peso dentro de mí. La realidad es que me gustaría mucho que podamos tener una nueva oportunidad para poder alcanzar la felicidad que en su momento no pudimos. A Santiago se le iluminaron los ojos, jamás pensó que ella fuera la que diera el primer paso para pedir una reconciliación. Desde el día que firmaron los papeles del divorcio él estaba pensando en una manera de recuperarla, pero en eso ella viajó hacia el extranjero y lo dejo sin los recursos para conseguir acercarse a ella. —Acabas devolver mi mayor sueño una realidad, la verdad es que desde el momento en que te fuiste no he dejado de pensar Cómo podría recuperarte. Aunque también tengo que admitir que me sorprende tanto que después de todo lo que pasó entre nosotros tú quieras volver —le dijo Santiago con una amplia sonrisa en el rostro. —Tengo que admitir que a pesar de todos los esfuerzos que hice para olvidarte, jamás logré dejar de quererte —le dijo tratando de sonar convincente. Cuando logró que Santiago se sintiera muy cómodo con ella, Lucía le comenzó a preguntar acerca de todo lo que había estado haciendo en ese tiempo que había estado lejos. Él, muy emocionado, le comenzó a hablar de cada uno de los negocios que estaba teniendo a su cargo. Santiago, sin darse cuenta, comenzó a hablar de más de sus negocios. Entre más iba entrando en confianza masiva dándole muchos detalles importantes acerca de nombres de socios y otro tipo de detalles que estaban haciendo que Lucía sintiera de que todo lo que había tenido que estar diciendo valiera la pena. Debido a que ella tiene un teléfono personal y otro de trabajo, utilizó uno de estos para poder grabar la conversación, puso la grabadora y lo colocó debajo de la mesa. Después de haberle sacado la información necesaria a Santiago para poder poner su plan en marcha, ella se despidió. —Agradezco tanto la disposición que tuviste para venir a tomarte un café conmigo. Tengo que admitir que después de tanto tiempo alejados creí que tú no ibas a querer saber nada de mí. Me ha dado tanto gusto ver que todavía podemos tener una relación cordial nosotros dos. —Luego de todo lo sucedido, yo no podría decirte que no a una invitación tuya. Tengo que admitir que me siento muy satisfecho de que hayamos tenido esta reunión, pudimos aclarar muchos puntos que sucedieron en nuestra relación y aparte de eso ahora siento de que estamos mucho más unidos que antes. —Ten por seguro que ahora estamos mucho más unidos que antes —le dijo ella antes de salir de aquel lugar. Con toda la información que obtuve de su exesposo, Lucía salió con dirección a su hogar para pensar bien lo que tenía que hacer. Sintió que a lo mejor sería entregar aquella información a la policía que ellos se encargaran de hacerle pagar a él por sus ilícitos. Luego de todo lo que él le había revelado en una simple plática que salió luego de que ella le dijo que quería regresar, no entendía cómo es de que este hombre había podido hacer esas cosas ilícitas por tanto tiempo sin haber sido descubierto. Sintió que había sido tan fácil sacarle la información y ahora que tenía esa información en sus manos estaba dispuesta a utilizarla en su contra. Esa noche Lucía no pudo dormir. Se encontraba tan feliz de que su plan diera resultado que ella esperaba y ahora tener en sus manos a su exesposo le hacía sentir toda una triunfadora. Luego de haberle entregado las grabaciones a la policía, Lucía salió, hacía su trabajo muy feliz. Ella estaba segura de que esa misma tarde sería apresado su exesposo y así fue. Mientras se encontraba trabajando vio en la televisión que pasaban la noticia de que el exitoso empresario Santiago Saldívar había sido arrestado por tener tratos ilícitos. Lucía estaba escuchando aquella noticia cuando Javier ingresó hacia la oficina de ella. Lejos de verla preocupada notó que ella tenía una sonrisa de oreja a oreja. —¿Qué es lo que te hace tan feliz de esa noticia? —Lo que me hace tan feliz es que por fin hayan atrapado a un delincuente más. Si los policías hicieron su trabajo como deberían, nuestro país estuviera libre de ratas como él. Javier notó la ira con la que ella dijo aquellas palabras y eso solo lo hacía pensar en que había algo detrás de todo esto. —No me gusta entrometerme en estas cosas, pero tal parece tú conoces a esa persona y estás feliz porque él se encuentra en la cárcel en este momento. —Bueno, tú y yo quedamos de acuerdo con ser amigos y es por esa razón que te voy a comentar lo que sucede. Él es mi exesposo y la verdad es que me da mucho gusto ver que está recibiendo su castigo por todo lo malo que ha hecho. Cuando estábamos casados él me engañó con mi mejor amiga y es por eso que en esos momentos no quiero iniciar una relación porque todavía no he sanado del todo esa gran herida que me dejó su traición. —Puedo comprender el hecho de que su traición te había lastimado de gran manera. Lo que no puedo comprender es que te dé gusto de que se encuentre en la cárcel. —Él me hizo mucho daño, la verdad es que me da gusto que esté pagando un poquito de todo lo que me hizo. Javier vio un lado de Lucía que no conocía y la verdad es que no le estaba gustando. A pesar de que no le gustaba la actitud que ella estaba tomando frente aquella situación, quiso ponerse en lugar de ella y pensó que debe de ser muy doloroso superar una traición, sobre todo cuando te traicionan las personas a las cuales amas. Luego de que Javier salió de su oficina, Lucía pensó que era momento de dar un golpe a su amiga Anastasia. Por medio de un perfil falso de f*******: comenzó a circular algunos comentarios en contra de ella. En ese perfil, ella contó acerca de que era una mujer que le gustaba robar los maridos ajenos, entre otras cosas. Lo cual hizo que poco a poco a nuestra se fuera perdiendo la reputación, qué tanto le había costado construir y que muchos de sus clientes mujeres se fueran hacia otros negocios debido a que sentían que no debían de apoyar a una persona que no tenía empatía por otra mujer. A medida que la situación iba avanzando y su plan estaba dando los resultados que ella había esperado, Lucía comenzó a cuestionarse si lo que estaba haciendo era lo correcto. Aunque, por una parte, el hecho de haberse podido vengar de las personas que tanto daño le hicieron en el pasado le hacía sentirse una mujer poderosa y llena de muchas energías según la de sí misma, por otro sentía de que al llevar a cabo esta venganza había un precio que ella debía de pagar y no estaba segura si sería capaz de pagarlo. Un día que se encontraba sola en casa decidió que lo mejor sería salir a pasear debido a que se encontraba llena de muchas dudas acerca de lo que se encontraba haciendo en esos momentos. Santiago estaba pasando un juicio muy largo debido a todos los ilícitos que había cometido y, por otra parte, Anastasia estaba comenzando a tener pérdidas muy graves en su negocio. Esto hacía de que Lucía cada día tuviera más sentimientos encontrados, por un lado, se sentía poderosa al haber logrado destruir a las personas que tanto daño le hicieron al pasado una y otra vez ella se repetía en su mente que lo que había hecho era lo correcto debido a que esas personas se merecían ser castigadas por las acciones que habían cometido en su momento, pero por el otro estaba segura de que tarde o temprano ella también tendría que pagar por lo que estaba haciendo en este momento a esas personas que tanto daño le hicieron. Mientras caminaba por el parque se encontró como Salvador. Ella no sabes, eso fue obra del destino o el mismo deseo que ella sentía por encontrar a alguien y poder desahogar un poco las penas que traía lo habían traído hacia ella. —Lucia, no sabes lo feliz que me hace el verte, aquí esperaba que eso fuera posible, pero tienes muchos días de no venir al parque. —He tenido un día demasiado ocupado y eso que no pueda venir muy seguido a pasear por este bello lugar. —Tu rostro se ve un poco contrariado, ¿quieres que nos sentemos a platicar? —Siento que platicar un poco contigo me puede ayudar a aclarar un poco mi mente y mis pensamientos. La verdad es que me encuentro un poco confundida y llena de dudas en estos momentos y creo que el buen consejo de un amigo puede ayudarme a salir de esas dudas. Salvador y Lucía caminaron hacia una banca que se encontraba cerca de ellos, tomaron asiento y comenzaron a conversar. Lucía le confesó a Salvador que ella había regresado con el objetivo de vengarse de su exmarido y ex mejor amiga. También le comentó un poco acerca de cómo lo había conseguido, pero al mismo tiempo le comentó que esto le había traído sentimientos dulces y amargos. —Puedo comprender todo el dolor que te causó el engaño de las personas a las que tanto amabas. Y aunque yo no sé mucho de esas cosas, sé que cuando cargas mucho odio rencor en tu corazón, eso no te deja disfrutar de las cosas buenas que te están sucediendo en el presente. Cuando dejas que el odio y el rencor se apoderen de tu corazón, siempre vives atrapado en el pasado y pensando en lo que pudo y no fue. Estoy seguro de que mientras tú no dejes ir todo ese dolor que sientes en este momento jamás podrá ser feliz con ninguna otra persona que se llegue a acercar a tu vida, es por eso que a todas las personas que nos hemos acercado con la intención de cortejarte nos has dejado en la zona de amigos. —Lo que sucede es que no me siento lista para volver a amar. No está haciendo tan fácil para mí el volver a confiar en otra persona, la verdad es que yo confiaba ciegamente en ellos dos y me traicionaron de la manera más cruel. —Puedo comprender perfectamente esa situación, pero la verdad es que necesitas dejar de ir todo ese odio y rencor que tienes en tu interior. Necesitas dejar de ir todo ese dolor para que puedas convertirte en una mujer libre y así poder amar de la mejor manera. Lucía comprendió a la perfección lo que Salvador le quería decir. Hasta cierto punto ella se había cuestionado demasiadas veces sobre si estaba haciendo lo correcto al intentar vengarse de Santiago y Anastasia. Una parte de ella sabe de qué lo que está haciendo le traerá consecuencias muy graves en el futuro, pero la otra siente de que es lo correcto y que debe de seguir adelante. —Creo que tienes muchos puntos válidos, pero también quiero que comprendas un poco acerca del dolor que yo sentí cuando ellos dos me lastimaron mi corazón, ese fue un momento demasiado duro para mí, tan duro que me hizo alejarme de mi tierra que tanto amo por alrededor de 5 años. Salvador se levantó de la banca en donde estaban sentados, también hizo que ella se levantara y le dio un fuerte abrazo antes de dedicarle sus últimas palabras de apoyo. —Yo lo único que quiero es que no te hagas más daño del que ellos ya te hicieron. La venganza nunca es el mejor camino. Cuando escoge la venganza siempre terminas derramando aún muchas más lágrimas de las que ya fueron derramadas. Lucía le regaló una amplia sonrisa Salvador y le dijo que tendría en cuenta sus palabras. A pesar de que ella le había comentado que tendría en cuenta sus palabras, la realidad es de que lejos de querer parar con su venganza, ella sentía que esa sed de venganza iba creciendo cada vez más.
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